LA RESURRECCIÓN DE CRISTO ES EL FUNDAMENTO DE NUESTRA FE

Por Licda. Elizabeth de Herrera

Hace más de dos mil años, un hombre llamado Jesús murió de una manera atroz, fue torturado cruelmente y, según el relato bíblico, en el momento de su muerte se derramó hasta la última gota de su sangre (Juan 19:33-34).

Murió como un delincuente, aunque su vida fue ejemplar y jamás cometió pecado. Luego de su muerte su cuerpo fue depositado en una tumba, pero tres días después de su muerte se produjo el hecho más asombroso de la historia: ¡Jesucristo resucitó! (Lucas 24:1-7)

No ha existido, ni existirá, otra persona de la cual se pueda decir que tenga poder sobre la vida y la muerte, porque éste es un poder que únicamente le pertenece a Dios. Al leer la Biblia nos damos cuenta que unas cuantas personas fueron resucitadas, pero sin lugar a dudas, a cada una de ellas les llegó el momento de morir. Pero al Señor Jesucristo la muerte no pudo retenerlo, Él resucitó y es por ello que creemos en Él.

Hoy, la Resurrección de Cristo es la que da esperanza de vida eterna a todo creyente, y por eso se puede afirmar que toda persona que cree en Él no morirá, sino que pasa de muerte a vida por la eternidad.

La afirmación que Jesús hizo sobre Sí mismo, de ser Hijo de Dios, se confirmó en el momento de su resurrección: “15 Jesús les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 …Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Y Jesús… le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.Mateo 16:15-17 LBLA

Si Jesucristo no hubiese resucitado, entonces Él habría mentido al llamarse a Sí mismo el Hijo de Dios; si Jesucristo no hubiese resucitado entonces habría sido imposible que con su muerte pagara el pecado del hombre; si Jesucristo no hubiera resucitado no habría sido posible que la iglesia cristiana creciera incesantemente durante dos mil años y habrían estado equivocados todos aquellos que predican sobre Jesucristo; y los cristianos jamás habríamos podido tener esperanza de salvación y vida eterna.

Por un hombre llamado “Adán” entró la muerte, y por un hombre: Jesucristo, la certeza de la resurrección de los muertos. El Apóstol Pablo dice en 1ª Corintios 15:14 14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.”  Reflexionemos sobre la palabra “vana”. Cuando el apóstol Pablo escribió estas palabras probablemente intentaba trasladar la idea que si Cristo no había resucitado toda la predicación era “vacía de contenido o nula”, es decir, sin ningún poder transformador.

¡JESÚS VIVE!

Aunque en el momento de la resurrección de Jesús no estuvo presente ninguno de sus discípulos, y no hubo ni una sola persona que pudiese dar testimonio de cómo fue que Él resucitó, la Biblia nos relata que fueron cientos de discípulos los que tuvieron encuentros con el Señor Resucitado y ese es el testimonio de Su resurrección que quedó por escrito en el Nuevo Testamento y que ha llegado hasta el día de hoy.

Jesucristo no solamente derrotó a la muerte en ese momento, sino que también derrotó al pecado, puesto que si no hubiese resurrección la fe sería vana y aún estaría el hombre en sus pecados, según lo que dice el apóstol Pablo en 1ª Corintios 15:17 17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.”

Al Señor Jesucristo la muerte no lo pudo retener y con la resurrección de Jesucristo inició la iglesia cristiana. Y es una iglesia que empezó hace más de 2,000 años, con un poco más de cien de personas (según Hechos 1:15), y al día de hoy es una Iglesia que sigue viva, sigue extendiéndose y prosigue enseñando las enseñanzas del Maestro Jesús.

Las enseñanzas dadas por Jesús siguen siendo enseñadas por todo pueblo en donde se predica el Evangelio, y todos los que creemos en el Señor Jesucristo Resucitado debemos practicar estas enseñanzas y vivir la vida guiados por ellas.

Por último, reafirmo que la Resurrección de Cristo es la esencia del mensaje cristiano de esperanza que hoy en día debe seguir transmitiendo la iglesia.

¡ Dios te bendiga !

TRANSFORMADAS A SU IMAGEN

TRANSFORMADAS A SU IMAGEN

Por: Gladis de Arango

Cuando un espejo se mancha y no se ve una imagen clara, es necesario hacerlo pasar por algunos procesos de limpieza, lavarlo, limpiarlo y, cuando las manchas son muy profundas, es mejor pulirlo hasta que vuelva a quedar limpio y así devolverle la nitidez de su estado original.

Eso vino a hacer Cristo a nuestra vida: nos limpió, nos lavó y muchas hemos sido pulidas, para que esa imagen se vaya restableciendo y perfeccionando, hasta que lleguemos a tener la nitidez tal y como fue creada originalmente.

«En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo.” Efesios 4:23-24 NTV

Lo que este versículo nos dice es que debemos permitir que El Espíritu Santo renueve nuestros pensamientos y también cambie nuestras actitudes.

En Cristo debemos tener una vida diferente, nuestro interior y exterior debe irse transformando hasta convertirnos en una Nueva Mujer hecha a imagen de Dios, ese cambio tiene que ser integral, para que los que nos rodean puedan verlo y así dar testimonio de Cristo en nosotras.

Habiendo sido amadas y lavadas de nuestros pecados con la sangre de Cristo, lo principal es que amemos a Dios con todo nuestro corazón, así como nos enseñó Su Hijo Jesucristo, que cumplamos sus mandamientos, que pasemos tiempos de intimidad con Él por medio de la oración y adoración, que seamos responsables de conocer y transmitir Su Palabra, que anunciemos el evangelio y además que nuestra vida transformada sea ejemplo de buen testimonio a los que nos rodean.

Para terminar, el rostro puede reflejar belleza si nuestro interior está lleno de amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, humildad, porque de lo que esté lleno nuestro interior, se reflejará en nuestro exterior.

A través de esa relación estrecha con nuestro Padre, algún día esa imagen será completamente perfeccionada, sin embargo, mientras estemos acá en la tierra, veámonos con los ojos que Él nos ve, valorémonos, amémonos, respetémonos porque fuimos creadas a la imagen de Dios y eso nos hace ser hermosas, tengamos la edad que tengamos, y también es importante ser mujeres que reflejen y contagien el amor de Dios.

“Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen”.

2 Corintios 3:18 NTV

¡Dios te bendiga! 💜🤗🪻

#NuevaMujer#LunesDeReflexión#UnaVozDeDiosParaTi#Mujeres#VidaCristiana#FE

MUJERES A LOS PIES DE JESÚS

No hay mejor lugar para estar aprendiendo, adorando, alabando, renovando fuerzas, recibiendo gozo y bendición que a los pies de nuestro amado Jesucristo.

Estar, ir o permanecer a los pies de Jesús, es una actitud, que implica una total rendición de nuestra vida ante Él, en súplica, alabanza y adoración.

Leamos, “Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada… Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”. Lucas 8:43-48

Lucas 7:37-38: “Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume”.

La Biblia no nos dice el nombre de estas mujeres, sólo a lo largo de los años se sigue hablando de ellas y lo que hicieron. Una de las mujeres fue a los pies de Jesús porque lo necesitaba. La otra fue a los pies de Jesús para adorarle.

Nosotras igual que ellas podemos estar aquí ahora por cualquiera de las dos razones: porque lo necesito o porque simplemente quiero adorarle.

Cuando busco o necesito ir a los pies de Jesús, debo ir con un corazón limpio, humillado que reconoce su debilidad, su pecado, ante la majestad del Rey de reyes y Señor de señores, pues, sólo teniendo un corazón quebrantado y rendido a Él, voy a encontrar lo que necesito.

Cuando estoy a Sus pies, puedo encontrar sabiduría.  Lucas 10:39-42.

El sentarse a los pies de Jesús, para María tenía un gran propósito ya que esta era la mejor manera de aprender y adquirir conocimiento.

Vivir a los pies de Jesús, es una actitud de tú corazón y te enseña a ser humilde, agradecido y a reconocer que Él es ÉL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Vivir a los pies de nuestro amado Jesucristo, moldeará nuestro carácter, recobraremos fuerzas y nos mantendrá fieles creyendo en Sus promesas.

¿Qué has encontrado a los pies de Jesús? Comenta.

Dios te bendiga, y buen inicio de mes.

#NuevaMujer #LunesDeReflexión #UnaVozDeDiosParaTi  #Mujeres #Reflexión #FE #VidaCristiana

DIOS NOS CAMBIA

DIOS NOS CAMBIA

Algo que pone a los seres humanos muy nerviosos e inseguros son los cambios, sin embargo, nuestra vida es “una vida de cambios”.

Cuando Dios hace un cambio en tu vida Él siempre tiene un plan. Tú no conoces ese plan, pero Dios sí lo conoce. Tú no tienes idea de qué se trata, pero Dios sí sabe que va a hacer.

Todo cambio requiere que nosotros hagamos algo. No podemos quedarnos solamente esperando como espectadores “que va a hacer Dios”. En el plan de Dios también está que tú y yo hagamos algo. Él nos ha dado Su sabiduría para entender los tiempos y las circunstancias, nos ha dado el Espíritu Santo para discernir lo que está pasando y lo que está por venir.

Josué 1:9 dice: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

Cada día estamos sufriendo cambios importantes en nuestras vidas porque Dios está perfeccionándonos y santificándonos. Leamos Efesios 5:25-27 “…así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.”

Cuando Dios nos redime, nos redime tal y como estamos, pero para ser parte de la gloriosa iglesia de Dios es necesario primero ser transformadas y santificadas. Esta es una tarea que no puede hacer el hombre porque ningún hombre tiene la capacidad de santificarse a sí mismo. Así que Cristo a través de Su sacrificio inició el proceso de transformación y santificación del pueblo de Dios y obviamente esto implica cambios.

Los cambios empiezan de adentro hacia fuera, es decir que los cambios que Dios hace inician en el corazón y en la mente y se manifiestan en la vida de sus hijas. Cuando Dios está cambiando tu vida no debes olvidar que Él también trae con los cambios «Su reposo» y lo único que debemos hacer es obedecer la voz de Dios. Dios no nos pide entender lo que Él está haciendo, pero si nos pide obedecer lo que Él nos dice.

Oremos, Padre te damos gracias porque Tú tienes planes perfectos para nuestra vida y tienes propósito para cada una de nosotras. Te damos gracias porque tu misericordia nos alcanzó y porque día a día trabajas en nuestros corazones santificándonos y perfeccionándonos para un día poder encontrarnos contigo como esa iglesia amada santa y sin mancha. Amén.

Comparte. 🤗💜

#NuevaMujer #LunesDeReflexión #UnaVozDeDiosParaTi #Mujeres #CrecimientoIntegral #VidaCristiana #FE #Cambios

Y TÚ, ¿QUÉ ESPERAS?

Por: Licda. Breny Gómez

La mayoría de personas, sin importar la edad, vivimos estando a la espera de alguna cosa específica.

Para que todo aquello que esperamos se pueda cumplir tenemos que actuar. Los padres tienen que educar bien a sus hijos desde niños, con buenos principios y valores. Proverbios 22:6. Efesios 6:2-3 RVC dice que, para que a los hijos les vaya bien en la vida, deben honrar a sus padres. Los trabajadores deben obedecer a sus patronos (1 Pedro 2:18). Los jefes deben tratar bien a sus trabajadores, Colosenses 4:1.

Entonces encontramos que Dios en Su Palabra ya ha dejado lineamientos para nuestra vida, por tanto, debemos conocerla para poder saber si lo que esperamos, o deseamos, está de acuerdo con Su voluntad.

La pregunta es ¿Qué esperas para levantarte y alcanzar las cosas que necesitas o anhelas? No hablamos sólo de las cosas materiales, sino de aquellas promesas que Dios tiene preparadas para nosotras.

En 2 Timoteo 2:6 “El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.” El labrador que espera cosechar los frutos de un arduo trabajo, tiene que arar la tierra, abonarla, sembrar la semilla y luego esperar con paciencia a que llegue la lluvia para que la planta crezca, y cuando la planta ya está grande, debe cuidarla para que dé el fruto que espera obtener. Y cuando el labrador obtiene ese fruto, podemos imaginar la alegría y satisfacción que siente, porque fueron varios meses de espera para lograr alcanzar el fruto de su trabajo.

Analicemos, ese labrador no se quedó de brazos cruzados, no esperó a que viniera el agua y después comenzar a trabajar, él con fe y determinación trabajó para alcanzar la cosecha.

Reflexionemos: ¿Qué estamos haciendo para obtener eso tan deseado?

¿DIOS ESPERA ALGO DE NOSOTRAS?

Dios espera que el ser humano se arrepienta y le busque.

El profeta Miqueas escribió: “El Señor ya te ha dicho, oh hombre, en qué consiste lo bueno y qué es lo que él espera de ti: que hagas justicia, que seas fiel y leal y que obedezcas humildemente a tu Dios”. Miqueas 6:8 DHH

Dios espera de nosotras que tengamos una conducta correcta, que seamos mujeres que le amemos, que le sirvamos y que nos superemos en todas las áreas de nuestra vida.

Cuando nosotras sentimos que no podemos, Él viene en nuestro auxilio. Jeremías 33:3.

Dios siempre quiere bendecirnos. Él quiere dirigirnos, guiarnos y enseñarnos, y también desea que nosotras le pidamos, lo busquemos y llamemos.

Esperar en Dios o que las cosas sucedan, no implica que debamos tener una actitud pasiva o conformista, al contrario, nuestra espera debe estar llena de esperanza, de fe y acción: “Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Por tanto, digo: “El Señor es todo lo que tengo. ¡En él esperaré!” Lamentaciones 3:23-24

Para terminar, esperar y esperar, requiere además de esperanza, fe y acción, conocimiento de Su Palabra y valentía, pues muchas veces, posiblemente, no vamos a entender por qué Dios tarda en responder, pero, aun así, debemos seguir esperando que Su voluntad se cumpla.

Dios te bendiga 💜🤗

#NuevaMujer #LunesDeReFlexión #UnaVozDeDiosParaTi #Mujeres #FE #CrecimientoPersonal