MUJER, TÚ ELIGES EL CAMINO

Hoy esa invitación se extiende a cada mujer. El éxito y la dirección de tu vida no dependen del azar, sino de la decisión consciente de seguir el mapa trazado por Dios.

Jesús: El Único Camino

Aunque el libre albedrío te permite elegir tu rumbo, la Biblia es clara al señalar que Jesús ES EL CAMINO LA VERDAD Y LA VIDA.

“…Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. Juan 14:6.

Él es la puerta que ya ha sido abierta para que puedas acceder al Padre y caminar con propósito. Mientras que para Josué la ley era la guía, para la mujer de hoy, Jesús personifica ese camino perfecto que altera la historia personal y familiar.

Vinculadas y relacionadas a nuestra vida están la fe, la confianza y la conducta hacia nuestro futuro. Con la lectura, meditación y práctica de Su Palabra está pavimentado nuestro camino, este marcará el rumbo de la vida para actuar, para caminar, para hacer de acuerdo con todo lo que está escrito en ella. Hagamos buen uso de nuestro libre albedrío, eligiendo bien el camino por donde vamos a caminar.

Y así se hará viva en nosotras la promesa de Dios dada a Josué (Josué 1:9) Mujer esfuérzate, sé valiente, no temas ni desmayes, porque Yo el Señor estaré contigo a donde quiera que vayas; medita en la palabra y ponla por obra y el Señor te acompañará y te sostendrá. (Énfasis añadido).

LA BONDAD QUE SOSTIENE

LA BONDAD QUE SOSTIENE

Por: Licda. Cindy de Pérez

La vida cristiana no está libre de dolor, pérdidas o luchas emocionales. Muchas mujeres cargan tristeza por lo que pasó o ansiedad por lo que aún no sucede. Sin embargo, la Palabra nos recuerda una verdad firme: “La bondad de Dios me sostuvo ayer, hoy me afirma y mañana me sostendrá”.

David declaró que, de no haber creído en la bondad del Señor, habría desfallecido. Esa misma convicción nos invita a reconocer cómo Su bondad nos sostuvo en el pasado, nos sostiene en el presente y nos da esperanza para el futuro.

¿Qué es la bondad de Dios?

No significa ausencia de dolor ni que todo salga como esperamos. Es Su amor fiel y constante, Su disposición de obrar a nuestro favor aun en medio de procesos difíciles.

– Nos cuida cada día.

– Nos sostiene cuando estamos cansadas.

– Nos acompaña en medio del dolor.

Creer en Su bondad no es negar la realidad, sino interpretarla desde quién es Dios.

1. En el pasado: sana la tristeza

El dolor del pasado puede llevar a depresión y desesperanza. David afirmó que seguía con vida porque la bondad de Dios lo había sostenido. José, traicionado y encarcelado, pudo decir: “Dios transformó ese mal en bien” (Gn. 50:20). Reconocer Su bondad en la historia no borra el dolor, pero le da sentido y nos permite agradecer.

2. En el presente: nos lleva a gratitud

Jeremías, en medio del sufrimiento, reconoció: “Cada mañana se renuevan sus bondades” (Lam. 3:22–23). Rut, viuda y sin recursos, experimentó la bondad de Dios paso a paso hasta ver restaurada su vida. La gratitud nace al reconocer que, aun en el proceso, Dios sigue siendo bueno.

3. En el futuro: nos libera de la ansiedad

La ansiedad se centra en lo desconocido. Jesús dijo: “No se preocupen por el mañana” (Mt. 6:34). Abraham salió sin saber a dónde iba, confiando en el Dios que lo guiaba (Heb. 11:8). Confiar en Su bondad para el futuro nos da paz hoy.

Para terminar, la bondad de Dios es el hilo conductor de nuestra vida:

– En el pasado, nos permitió resistir.

– En el presente, nos sostiene.

– En el futuro, nos da esperanza.

Dios, nos permita seguir viendo Su bondad. Amén. 💜🤗

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SEGURAS EN EL ABRIGO DEL ALTÍSIMO

Salmo 36:7 “Cuan preciosa, oh Dios, tu misericordia por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus de tus alas”.

No hay otra manera de ser protegidos, de recibir poder de Dios a través de la fe. La fe viene por el oír dice la escritura. Y el oír por la palabra de Dios. En el libro de Rut, nos encontramos con un hermoso pasaje del cap. 2:12 donde ella expresa su confianza en Dios y vemos como Booz le dice: “Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.”

Refugiarte bajo las alas de Dios, significa a través de la expresión hebrea. Creer en Dios, las plumas de las alas de Dios, simbolizan la verdad del evangelio. Salmo 91:4 “Con tus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás segura”. Vemos que las plumas de Dios mencionadas aquí es la verdad, y significa la verdad del evangelio de Dios.

Descansar bajo Su sombra.

La Biblia enseña que tienes un Padre Celestial que cuida de ti. Es darte ese descanso, aun en medio de las presiones diarias, el escapismo no es un medio seguro de obtener descanso. Tú puedes estar a miles de kilómetros de distancia de los lugares problemáticos, pero aun así puedes llevar estos problemas en la maleta de tu corazón.

El verdadero descanso es aquel que viene de la presencia de Dios.

Éxodo 33:14 “Y él dijo: Mi presencia ira contigo y daré descanso.”

Necesitamos tener y ser llenadas de la misericordia que viene de Él Salmo 36:5 “Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia. Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.”

No importa cual haya sido nuestra circunstancia ni nuestra condición pasada, o la de hoy mismo si entregamos nuestra vida y obediencia completas a la voluntad de Dios, Él podrá sustentar nuestras vidas ser nuestro refugio seguro y así ver nuestras vidas ser de bendición de quienes están a nuestro alrededor primeramente y a todas las demás personas que Dios nos mande a servir.

¡No hay nada mejor que estar seguras en el abrigo del altísimo! Dios te bendiga. 💜🤗

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DOS GRANDES MANDAMIENTOS

DOS GRANDES MANDAMIENTOS

Estos mandamientos de amar a Dios y a amar al prójimo son inseparables.

El amor por los demás depende de nuestro amor a Dios; y nuestro amor a Dios se demuestra por nuestro amor por los demás.

1 Juan 4:20-21 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso, Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

1 Juan 5:2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios. Cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. Sin embargo, los dos mandamientos son distintos.

a) AMAR A DIOS, como lo describe el Nuevo Testamento, no es algo normal para el hombre. La naturaleza con que nacimos nos hace enemigos de Dios. Juan 3:20, Romanos 5:10, Colosenses 1:21 amar a Dios y como Jesús manda en Mateo 22:37, Deuteronomio 6:4,5 debe ser la respuesta del hombre al amor que Dios tiene por él. Dios ama a toda la humanidad: su corazón y su mente. Por lo tanto, se espera que el hombre ame a Dios con todo su ser.

b) EL AMOR POR LOS DEMÁS. depende del amor que Dios nos mostró a nosotras de antemano. Si Dios nos ha amado así debemos también nosotras amarnos unos a otros

1 Juan 4-11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. El amor del cristiano por los demás refleja el amor de Dios por nosotros. El Espíritu Santo es el que hace que el amor de Dios por nosotras se convierta en amor por otros Gálatas 5:22.

¿Crees que Dios espera que amemos a nuestros prójimos aun cuando es difícil amarlos? Si es así ¿Cómo lo hacemos?

Romanos 5:5 nos presenta otra forma de demostrar el amor a Dios por otros a través de nosotros. Dios no espera que amemos a otros sin su ayuda. El amor con que amamos a los demás es en verdad el amor de Dios que rebosa en nuestros corazones para contagiar a otros. Es el amor de Dios visto a través de nosotras. A través de la oración, Dios nos da amor por otros cuando nos resulta imposible amarlos sin su ayuda.

Es difícil que nuestro amor a Dios sea tal que nunca desobedeceremos sus mandamientos. Por lo que conocemos de nuestros sentimientos, emociones y reacciones, parece imposible alcanzaron manifestar un amor perfecto. Pero Dios sabe que no podemos lograrlo, es una obra de gracia, una obra del precioso Espíritu Santo. Dios ha prometido cumplir esa obra en nosotros, si se lo pedimos y permitimos que lo haga.

Pídele al Espíritu Santo que desarrolle en ti una medida plena de su fruto.

Que ese amor perfecto sea formado en tu vida. Empieza a orar por el prójimo, a pedirle a Dios que lo bendiga y prospere en forma física, material y espiritual. Recuerda que tu prójimo es la persona que esta cerca de ti.

Dios te bendiga 💜🤗

EL ATUENDO PERSONAL

Toda persona que tiene un encuentro personal con El Señor Jesucristo, experimenta un cambio que tiene que reflejarse en su vida diaria. Es decir que su conducta debe tener un cambio.

Una mujer que ha entrado en los caminos de Dios es transformada a través del poder del Espíritu Santo y también a través de leer las Escrituras con una mentalidad diferente.

Hoy somos ciudadanas del reino de Dios, por lo que nuestras normas de conducta moral deben estar regidas por el código de Dios. Son normas que nos dicen cómo comportarnos.

El hombre y la mujer deben rendirle culto a Dios en forma integral, esto quiere decir que es tanto en lo espiritual, como en lo corporal, conformando lo interno y lo externo a la imagen visible de Dios que es Jesucristo hombre, y así como Él fue santo, nosotras hemos sido llamadas a vivir en santidad y es por eso es que no podemos permitirnos el ser llevadas por vientos que otros hacen, por ejemplo:

• Modas, filosofías, ideologías, culturas, etc. Levítico 19:1-2

Tenemos un código de reglas para vivir. Hemos sido llamadas a ser santas y apartadas de toda iniquidad de la vieja forma de vivir.

Leer 1ª. Pedro 3:2-4

“2considerando vuestra conducta casta y respetuosa. 3Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.”

La Palabra nos llama a ser cuidadosas con nuestro corazón y también debemos ser cuidadosas con nuestro cuerpo, por eso es necesario revisar nuestro vestir, si es casto como Dios me lo demanda o si me dejo llevar por la moda, o aun por la vanidad sin darme cuenta.

Es indispensable que yo viva conforme a la santidad y la pureza a que he sido llamada por Dios, entonces debo guardar mi corazón, mis pensamientos, mis acciones, mis hechos, mi cuerpo y por lo tanto también mi formar de vestir.

Generalmente a las mujeres no nos gusta que se nos diga cual es la forma correcta de vestirnos, pero es bueno meditar en que “mi vestir” no deberá ser por vanidad, ni por orgullo, ni mucho menos para atraer las miradas de los demás, sino que, en todo momento, debemos estar ataviadas para agradar a Dios, teniendo especial cuidado en guardar las partes de nuestro cuerpo que son “dadoras de vida”.

La forma de vestir no tendría que ser guiada por “la moda”. Ciertamente, es bonito estar vestida con ropa de moda, pero tengamos moderación, cuidemos que se nos vea bien, que no sea de mal gusto o provocativa y procuremos estar siempre vestidas de acuerdo a la ocasión. Mi manera de vestir muestra claramente quien soy: una hija de Dios.

La lectura de la Biblia, que es la Ley de Dios, enseña la enorme importancia del tema de la Pureza, el cual no se puede desconocer y mucho menos desechar. El tema de la pureza fue determinante para diferenciar a los israelitas de las demás naciones y en la actualidad continúa siendo determinante para hacer la diferencia con aquellos que aun no han conocido a El Señor.

La forma de vestir deberá ser guiada por nuestro deseo de agradar a Dios en todo y con todo y porque como cristiana y Nueva Mujer que cada una somos, también es nuestra responsabilidad vestir de forma correcta y apropiada para glorificar a Dios.

Dios te bendiga, feliz inicio de semana. 💜🤗

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