LA BONDAD
Por: Marilú de Girón
Vivimos en un mundo mecanizado, rodeado de máquinas y tecnología, pero aún necesitamos el toque humano: un abrazo, una palabra amable, alguien que muestre interés genuino. Aunque los sistemas automatizados son útiles, no sustituyen el valor del contacto humano.
1. La bondad
Es la inclinación natural a hacer el bien. Una persona bondadosa ayuda, muestra compasión y mantiene una actitud amable y generosa. La bondad es atributo de Dios:
Salmos 31:19: “¡Cuán grande es tu bondad…!”
Efesios 4:32: “Sean bondadosos y compasivos unos con otros…”
Proverbios 11:17: “El que hace bien a otros se beneficia a sí mismo…”
Dios guarda Su bondad para quienes le temen y nos anima a reflejarla en nuestras acciones. Jesús es nuestro ejemplo: buscó al necesitado, los escuchó, los tocó y los trató con amor, incluso dio Su vida por nosotras (Juan 3:16).
2. La bondad nos hace mejores
Proverbios 19:17: “A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar”. La bondad no debe practicarse esperando recompensa inmediata, sino como hábito constante, confiando en que Dios retribuirá en Su tiempo. Así encontramos prosperidad y bendición.
3. ¿Cómo desarrollamos bondad en nuestra vida?
Efesios 4:32 nos anima a ser bondadosos y compasivos. La bondad es fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5:22). Para desarrollarla:
Ser compasivas con nosotras mismas, amándonos primero.
Tener interés genuino por los demás.
Prestar ayuda de manera que preserve la dignidad de quienes la reciben.
Para finalizar, esta reflexión. La bondad no es solo hacer cosas buenas, es reflejar el corazón de Dios en cómo tratamos a los demás. Es dar lo que recibimos de Él y vivir cada día mostrando Su amor.
¡Dios te bendiga! ![]()
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