Por: Marilia de Valiente
Vivimos tiempos de violencia, injusticia y leyes debilitadas. Muchas veces preferimos no escuchar noticias para evitar la angustia. Sin embargo, no es algo nuevo: el profeta Habacuc también clamó a Dios al ver la maldad prosperar y la justicia torcida Habacuc 1:2-4: “¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.” Se preguntaba por qué Dios permitía que el impío destruyera al justo.
La respuesta de Dios sorprendió: levantaría a los caldeos, un pueblo cruel, para castigar. Habacuc no entendía, pero Dios le recordó: “Mas el justo por su fe vivirá” (Habacuc 2:4). Entonces el profeta cambió su actitud: dejó la queja y aprendió a esperar en Dios, confiando en que Su plan se cumpliría en el tiempo señalado (Habacuc 2:3). Finalmente declaró: “Aunque la higuera no florezca… con todo, yo me alegraré en Jehová” (Habacuc 3:17-19).
La enseñanza es clara: nuestra actitud no debe ser indiferencia ni desesperanza, sino confianza y clamor. Dios nos coloca en diferentes lugares para ser instrumentos de Su gloria. No todas somos maestras o doctoras, pero todas podemos interceder por nuestra familia, vecinos y nación.
Ejemplos bíblicos nos inspiran:
– El muchacho que entregó cinco panes y dos peces, y Dios multiplicó para alimentar a cinco mil (Juan 6:9).
– Los amigos que llevaron al paralítico hasta Jesús, mostrando fe y esfuerzo (Lucas 5:19).
– María, que eligió escuchar al Maestro en lugar de distraerse con preocupaciones (Lucas 10:40).
Hoy Dios nos llama a asumir responsabilidad, a no ser como el camaleón que se adapta al entorno, sino a reflejar que Él vive en nosotras. Que nuestra actitud ante los problemas sea clamar, confiar y actuar, mostrando que el Señor gobierna nuestras vidas.
Dios te bendiga. ![]()
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