MUJERES QUE INFLUENCIAN

Por: Lily de Orozco

Es común ver personas que se identifican como influencers por su capacidad de impactar en redes sociales. Sin embargo, el mayor influencer de la historia es JESUCRISTO. Él marcó un antes y un después; Sus enseñanzas siguen transformando vidas en todo el mundo, y demostrando una influencia incomparable en la humanidad. Su plan de salvación permanece activo y no se detiene…

SEGUIDORAS DE CRISTO: Ser hija de Dios exige el llamado a ser seguidora y discípula de Cristo. Implica que la Palabra de Dios sea la guía y práctica diaria en nuestra vida. Someternos a Su autoridad e iniciar un desarrollo hacia la madurez espiritual nos lleva a quitar el ropaje de la vieja naturaleza corrompida y ponernos el de la nueva, creada a imagen de Dios en justicia y santidad (Efesios 4:22-24). La salvación abre los ojos a Su gran bondad.

INFLUENCIA: Dios nos ha puesto en un lugar estratégico (casa, trabajo o universidad) para ejercer influencia. Nos habilita para que, mientras desarrollamos la identidad de Cristo, acerquemos a otras mujeres a Dios.

Nuestra mayor influencia se ejerce en la familia llevando el Evangelio. Somos embajadoras del Reino de Dios llamadas a consolar con la Palabra y cumplir el mandato de ir y hacer discípulos en todas las naciones (Mateo 28:19-20).

DEJANDO UN LEGADO: Jesucristo preparó a Sus discípulos para multiplicar sin límites el impacto de su mensaje. Hoy somos fruto de esa fidelidad y nos toca influenciar dejando un legado de fe que inspire a otros a crecer en su relación con Dios. Debemos demostrar obediencia con acciones, invirtiendo en mujeres jóvenes para acompañarlas en sus dificultades, acercarlas a Dios en lo cotidiano y crecer juntas en su carácter.

Para concluir, es tiempo de ser influyente en el reino. Como hija de Dios eres parte de Su plan; Él tiene obras preparadas sin importar tu edad o estado civil para llevar alimento espiritual a mujeres necesitadas. Si estás dispuesta a edificar a otras, Dios proveerá el tiempo, los medios y las herramientas, respaldándote con Su gracia porque el trabajo en el Señor no es en vano (1 Corintios 15:58).

#NuevaMujer#LunesDeReflexion#UnaVozDeDiosParaTi

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