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UN PUENTE ENTRE GENERACIONES
UN PUENTE ENTRE GENERACIONES
Por Sandra Kadera
En 2 Timoteo 1:5 podemos leer un ejemplo que funcionó como un puente para revelar la ley de Dios, las escrituras, como le dijo el apóstol Pablo a Timoteo, y luego para la expansión del evangelio de una generación a otra, en este caso, fe que fue forjada en las Sagradas Escrituras, que primero habitó en su abuela Loida, en su madre Eunice y luego impactó la vida de Timoteo, un gran hombre de Dios.
Este modelo de enseñanza debe continuar sin interrupción de generación en generación, los padres deben ser los primeros en cumplir con esta responsabilidad.
Leímos que la abuela Loyda, ejerció influencia sobre su hija y le enseñó todo lo que ella muy posiblemente había aprendido de sus generaciones pasadas, conocimiento que también llegó a su nieto Timoteo.
Podemos ver que las abuelas, las madres y las otras mujeres de la familia pueden ser ese puente entre generaciones; de alguna manera el amor de ellas por sus nietos, hijos y sobrinos, el tiempo que tienen para escucharlos, guiarlos, enseñarlos, formarlos, instruirlos, mimarlos y animarlos es el vínculo que también se puede aprovechar para enseñarles sobre la verdad de Dios, colocada en la Biblia, las Sagradas Escrituras. Como lo hicieron aquellas dos mujeres, madre y abuela con Timoteo, lo cual dio gran fruto y éxito.
En Salmos 78:3-7 dice: “historias que hemos oído y conocido, que nos transmitieron nuestros antepasados. No les ocultaremos estas verdades a nuestros hijos; a la próxima generación le contaremos de las gloriosas obras del SEÑOR, de su poder y de sus imponentes maravillas. Pues emitió sus leyes a Jacob; entregó sus enseñanzas a Israel.
Les ordenó a nuestros antepasados que se las enseñaran a sus hijos, para que la siguiente generación las conociera —incluso los niños que aún no habían nacido—, y ellos, a su vez, las enseñarán a sus propios hijos. De modo que cada generación volviera a poner su esperanza en Dios y no olvidara sus gloriosos milagros, sino que obedeciera sus mandamientos”. (NTV)
El mundo en que vivimos está lleno de peligros, distracciones y mentiras, y a nosotras se nos ha dado la responsabilidad de trasladar la verdad a través de la instrucción y el ejemplo a nuestras generaciones, enseñándoles el temor a Dios, que es cumplir sus mandamientos, para que caminen obedientemente en Sus principios.
Las que ya son, madres y abuelas, ¿creen ustedes que tienen un lugar importante para ser un puente y trasladar su fe en Dios a sus nietos? ¿Creen que tienen todo el amor y habilidades necesarias para ser, en Cristo, unas madres y abuelas influyentes?
¡Qué plan tan maravilloso de Dios, para incluir a las madres, abuelas y las otras mujeres de las familias aquí en la tierra! ¿Aceptan el reto y entran en el ejército de Dios para ganar a los hijos, nietos y sobrinos para Cristo?
Gracias, Dios, por tu plan tan maravilloso, y darnos la oportunidad de enseñar tus leyes y tus promesas escritas en tu Palabra a nuestras generaciones.
¡Dios te siga bendiciendo! ![]()
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EL SENTIDO DE LA VIDA
EL SENTIDO DE LA VIDA
Por: Flor Camacho
El sentido de la vida es la actitud con la que enfrentamos el día a día, podemos estar expectantes, optimistas o podemos lamentarnos y victimizarnos, (pobre de mí), echarnos a llorar por lo que tenemos que hacer o nos toca enfrentar en el día, enfermedad, un jefe complicado, etc.
Para vivir teniendo un buen sentido de la vida, debemos comprender que tenemos un Dios creador y que Él tiene un propósito para cada una de nosotras. Salmo 139:13-16
Dios nos formó en el vientre de nuestra madre. Cuando nos diseñó, Él lo hizo de acuerdo a Su propósito. Fuimos creadas para vivir unidas a Dios, para tener una relación personal con Él, y mientras no tengamos esa relación, siempre nos sentiremos incompletas, insatisfechas, y por mucho que nos esforcemos siempre tendremos la sensación de que algo nos falta.
Con la escritura anterior, podemos darnos cuenta de que la frase que algunas veces decimos cuando estamos afectadas emocionalmente, (no le encuentro sentido a la vida), se queda corta respecto al diseño y propósito de Dios para nosotras.
Es muy importante decir que, muchas veces confundimos el sentido de la vida con el propósito de la vida, y son términos diferentes.
El propósito de vida es la meta, el lugar hacia donde nos dirigimos, y el sentido de la vida tiene que ver con la actitud con la que me levanto a diario, cómo enfrento las situaciones, la incertidumbre, cómo voy a lidiar con determinado problema, etc. El sentido de la vida es como el pasito a pasito para poder cumplir esa meta o propósito.
Entonces, ¿cuál es el sentido de la vida? Vivir con propósito en Dios, alcanzar la salvación, viviendo para darle gloria con mi vida, comprendiendo que Jesús vino a la Tierra, para salvarnos y enseñarnos la forma en que debemos vivir.
¿Cómo mantengo un buen sentido de la vida?
Para mantenernos con un buen sentido de la vida, debemos hacer uso de 2 elementos muy importantes:
- Gratitud, entre más entendamos cuánto ha hecho Dios por nosotras, y que solo merecíamos el juicio eterno, más agradecidas estaremos por poder enfrentar cada día de Su mano. 1Tesalonicenses 5:18 dice: “den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. NVI
- Fe, en Hebreos11:1 leemos: “Es, pues, la fe la certeza de que se espera, la convicción de lo que no se ve”.
CONCLUSIÓN
Las respuestas a las preguntas de la vida están en la Palabra de Dios, la Biblia; y solo cuando logramos comprender que los planes de Dios son perfectos, porque nos ama, podemos cambiar nuestra actitud, levantarnos cada día con la seguridad de que Él nos sostiene cada momento y que nuestra vida sí tiene sentido.
Debemos confiar en que todo ayuda para bien a las que lo amamos y las que hemos sido llamadas de acuerdo a Su propósito. (Romanos 8:28)
Que tengas una excelente semana
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RAÍCES PROFUNDAS
RAÍCES PROFUNDAS
Por: Lucky de Orellana
Cuando tenemos una plantita a nuestro cuidado, sabemos que necesitará un cuidado especial para que se mantenga verde, bonita y llena de vida, es nuestra responsabilidad mantenerla con vida, así también cada una de nosotras tenemos esa misma responsabilidad en nuestra vida.
en Juan 15:4-7 dice: “Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. 5 Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada. 6 El que no permanece en mí es desechado como rama inútil y se seca. Todas esas ramas se juntan en un montón para quemarlas en el fuego. 7 Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido! NTV
Específicamente en el verso 6 dice que “si nos separamos de Él nos secaremos”, nos puede pasar con nuestra plantita, si no la cuidamos y le brindamos lo que necesita, se nos muere. Posiblemente no sea un gran problema, ya que podemos comprar otra, pero con nuestra vida no es así, ¿te has detenido a pensar qué podría pasar si tu vida espiritual se seca?
Debemos ser intencionales y diligentes en cuidarnos, si no nos alimentamos adecuadamente, entendiendo por alimento la Palabra de Dios, comunión con Dios en oración y alabanza, entre otros. Si nuestro alimento es el debido, tendremos buenas raíces para permanecer firmes ante las circunstancias y dando mucho fruto.
DANDO FRUTO
Es muy fácil para el ser humano enraizarse en lo que el mundo ofrece, cosas que al final carecen de valor y son pasajeras. Como mujeres que conocemos a Dios y estamos enseñando a otras, debemos establecernos, crecer y fructificar en las obras que Él ha preparado para que hagamos.
Jeremías 17:8 dice: “Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.
En este versículo Juan advierte sobre las consecuencias que puede sufrir un corazón apartado y desobediente a Dios.
Para finalizar, así como las raíces proporcionan estabilidad, alimento y una base firme para el crecimiento de un árbol, nuestro Dios ha dispuesto todo para que nosotras recibamos el alimento espiritual que nuestra vida necesita, y somos nosotras las responsables de alimentarnos con lo que Él nos da para así fortalecernos y resistir los vientos y las tormentas de la vida.
Cuando las raíces son fuertes y profundas dan como evidencia una vida plena, tenemos la seguridad de que no estamos solas, y con esa confianza podemos permanecer fieles a Dios.
¡ Dios te bendiga ! 💜🤗
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PARÁBOLA DE LA SEMILLA DE MOSTAZA
LA PARÁBOLA DE LA SEMILLA DE MOSTAZA
Por: Lcda. Eunice Sabaján de Calderón
En la Parábola de la Semilla de Mostaza, Jesús enseña utilizando la naturaleza para mostrar a qué se parece el Reino.
Dice: “Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.” Mateo 13:31-32
La semilla de mostaza es muy pequeña, pero cuando germina tiene la capacidad de crecer como un árbol frondoso y dar fruto. Este árbol ilustra el poder gradual y expansivo del reino de Dios, nos hace referencia al crecimiento que también nuestra vida debe tener, y los beneficios que podemos brindar a las personas a nuestro alrededor.
CRECER
La interpretación de la parábola puede variar, pero regularmente se aplica a las personas: desde su nacimiento en Cristo hasta su crecimiento en el espíritu y su capacidad de dar fruto.
El teólogo Dr. Samuel Pagán, cita que la transformación de la semilla, que va desde la pequeñez extrema hasta llegar a un árbol frondoso y grande, apunta hacia el triunfo definitivo del evangelio de Jesús, representando el mensaje del Reino. (Pagan, 2021). (p.89)
La parábola hace comprender que esa semilla del Reino ha de crecer de tal manera que no puede ocultarse y las personas tienen que notarlo. Aunque la semilla de mostaza es muy pequeña, tendrá un desarrollo, el crecimiento que se hace realidad en la voluntad de Dios.
El punto principal de la parábola es revelar que Jesús representa el Reino de Dios que se hace realidad en Su vida y enseñanzas. Lo que puede comenzar de forma sencilla y modesta, si es parte del Reino y la voluntad divina, puede crecer de forma notable, y llegar a ser una experiencia de descanso y salud.
Para finalizar, nosotras también tenemos oyentes a nuestro alrededor y de alguna manera hemos captado su atención, nuestra vida puede ser una parábola para los que nos observan, y debemos ser conscientes que, con nuestra manera de hablar y comportarnos, también estamos modelando lo que es el Reino de Dios por el cual hemos sido alcanzadas.
Dios te bendiga, ¡feliz inicio de semana! ![]()
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