ENCONTRANDO SENTIDO A MI VIDA

Muchas mujeres han encontrado la iglesia, un grupo, un lugar donde se juntan con otros a oír de Dios y se llega al conocimiento de que Dios me creó, pero generalmente surge la duda, ¿Para qué me creó Dios? ¿Cuál es el sentido de amar a Dios? ¿Para qué le conozco?

Dios en su infinita gracia orientó al ser humano a encontrar el sentido de la vida, en Génesis 1:26 hay una verdad para dar identidad al hombre y a la mujer “Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree…” y así nos dio un destino, allí estábamos las mujeres dentro de ese plan perfecto para no perdernos en todo el transcurrir de nuestra vida.

Fuimos creadas a imagen y semejanza de Dios para señorear la tierra, para cuidar de toda la creación de Dios y esforzarnos para alcanzar la estatura del varón perfecto Cristo Jesús. No debemos vivir en una variación constante de emociones a veces, amargadas, duras, indiferentes, o unos días bien y otros días mal, e incluso hasta confundidas con nuestros pensamientos aun teniendo la Palabra de Dios como guía.

Una mujer con sentido en la vida es muy valiosa en una familia, una sociedad y una nación.

SENTIDO A MI VIDA

TRANSFORMADAS A SU GLORIOSA IMAGEN

2 Corintios 3:18: “Así que todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a Él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen” (NTV).

transformadas

Cuando más crecemos en el conocimiento íntimo de Cristo, más revela Él su imagen en cada una y somos transformadas al propósito que Él tiene para nosotras desde el principio de la fundación del mundo.

Romanos 12:2 dice “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.” (NTV)

 El cambio que Dios quiere a nuestra vida, no solo es externo sino interno, viene de adentro hacia afuera. Una metamorfosis completa y un buen ejemplo es el que sufre la mariposa, primero es una oruga de un aspecto no muy agradable, para luego ser una bella mariposa, es un proceso muchas veces doloroso, pero con resultados hermosos.

Leer la Biblia, nos ayudará a transformar nuestras actitudes y fortalecerá nuestra confianza en Dios. En ella encontraremos respuestas prácticas a problemas difíciles que muchas veces enfrentamos diariamente.

¡Leer la Biblia Transformará tu vida!

¡ANÍMENSE!

“Por eso, anímense los unos a los otros, y ayúdense a fortalecer su vida cristiana,

como ya lo están haciendo.”

1 Tesalonicenses 5:11

Actualmente vivimos en “tiempos críticos, difíciles de manejar”, y por eso no es raro que el desánimo invada a muchas personas, incluso a fieles siervos de Dios, eso puede no ser un problema, cuando en esa situación, en lugar de dejarnos llevar por lo que estemos pasando, recordamos la Palabra de Dios, la aplicamos a nuestra vida, le pedimos al Espíritu Santo su ayuda y salimos victoriosas y fortalecidas, reconociendo que Dios sigue teniendo un plan y propósito para cada una.

Hoy, queremos animarte, a que si conoces a alguien que está pasando por desánimo y dolor en su vida, te unas en oración para clamar a Dios por ella, puedes visitarla, llamarla, enviarle un mensaje y darle palabras de ánimo. Y confía, Dios tiene el control de tu vida y si estás pasando por un momento difícil Él enviará personas especiales a tu vida. ¡Comienza tú!

ANIMENSE

¡FUERTES Y VALIENTES!

SEAN FUERTES

«23 ¡Amen al Señor todos los justos!
    Pues el Señor protege a los que le son leales,
    pero castiga severamente a los arrogantes.
24 Así que, ¡sean fuertes y valientes,
    ustedes los que ponen su esperanza en el Señor

Salmos 31:23-24 (NTV)

Señor, perdona nuestras quejas y temores; aumentar nuestra fe, la paciencia, el amor y la gratitud; enséñanos a regocijarnos en la tribulación y mantén nuestra  esperanza viva mientras esperamos que tu obra se haga en nosotras.