FIRMES EN LA FE

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Hay personas en el mundo que son sobrias en su forma de vivir, que son honradas, que buscan orientar bien su vida, a su familia, a sus hijos y desde su punto de vista tienen valores morales y espirituales, pues ellos se esfuerzan por conducirse de la manera correcta en la vida.

Muchas de estas personas también tienen fe, pero esta es “una fe centrada en sí misma”, en sus capacidades, en sus habilidades, en sus experiencias, o hasta en otras personas, de manera que puedan tener logros y éxito basados en esa fe.

1 Corintios 3:11  dice: “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”


La venida de Jesucristo estableció una nueva fe centrada en Dios. Por lo tanto podemos ver que Él, Jesucristo, es superior a mí misma y a mi propia fe. Todo lo que soy capaz de hacer y todo lo que creo que puedo hacer debe estar basado en la Fe en Jesucristo, para que como mujer sea perfeccionada, afirmada, fortalecida y establecida en Su camino. Estando firme en la Fe en Jesucristo y en sus enseñanzas.

Muchas mujeres, por la manera en que hemos sido formadas, tenemos ideas equivocadas de la forma en que debemos actuar. Ciertamente algunas de estas ideas son buenas, pero como el corazón es engañoso, no queremos darnos cuenta que: gritamos, somos desordenadas, posiblemente mal educadas, imprudentes, enojadas, impulsivas, gastamos más de lo debido, mal pensadas, mal vestidas, orgullosas, rápidas para hablar mal de los demás, juzgadoras, sin gratitud en el corazón, insatisfechas, bebedoras de alcohol, con el vicio del cigarrillo y posiblemente también con problemas de drogas, etc.

Son hábitos se han ido formando en nosotras y se han quedado en nuestra vida y los seguimos practicamos, convenciéndonos que “así es y no hay otra manera de vivir o de actuar”, o que “es normal, si todas las mujeres lo hacen ¿por qué yo no?”

Estas malas prácticas de vida llevan a las personas a separarse de las leyes de Dios, aunque digamos que le amamos y le obedecemos. Todas nosotras en algún tiempo anduvimos sin Cristo, alejadas del Reino de Dios y totalmente ajenas a esas verdades, sin rumbo y sin Dios en el mundo.

Toda mujer necesita hacer un alto en la vida para meditar y así reflexionar si no está yendo por el camino equivocado.

¿Hacia dónde nos lleva este comportamiento?

Al dolor, al sufrimiento, al abandono, al divorcio, a la soledad, a la depresión, a sentirse infeliz, algunas veces a la muerte, a la amargura y la frustración. Lo doloroso de estas situaciones es ver como también los trasmitimos a nuestra familia, a las personas que nos rodean, de la misma manera que posiblemente nos los trasmitieron a nosotras, llenamos a las próximas generaciones de tantos males como lo hicieron con nosotras.

Es necesario rendir la vida a Jesucristo para que Él sea la Luz que nos guíe. La Palabra de Dios dice que debemos ser sobrios y velar; también dice que el Dios de toda gracia nos perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá. En Jesucristo todas las cosas son hechas nuevas y las que en un tiempo estábamos lejos, ahora hemos sido hechas cercanas por la sangre de Jesús en la cruz.

Lee 1ª. Pedro 1:13-16… Como conclusión, necesitamos tener esa plenitud en Jesús de ser sobrias, firmes y prudentes en toda nuestra manera de vivir, solamente así lograremos agradarlo: obedeciendo a Dios y amándole, para luego trasmitir por medio de la práctica de la Palabra de Dios esta forma de vida a los que nos rodean y así transformarnos en Nuevas Mujeres.

#LUNESDEREFLEXION  #NUEVAMUJER   #YOAMONUEVAMUJER

MI MEJOR AMIGA, YO

MI MEJOR AMIGA YO2

¿Qué pasa cuando te ves frente a un espejo? ¿Te gusta lo que ves? ¿Amas a la mujer que te mira? ¿Das gracias a Dios por lo que ves? Generalmente, no nos gusta lo que vemos, la mayoría de veces estamos en desacuerdo con algo de nosotras mismas, nuestros ojos, las piernas, los pies, cabello, etc.

2 PASOS PARA AGREGAR VALOR A NOSOTRAS MISMAS:

AMARME

Marcos 12:31 TLA

“Y el segundo mandamiento en importancia es: “Cada uno debe amar a su prójimo, como se ama a sí mismo.” Ningún otro mandamiento es más importante que estos dos.”

Tener amor propio refleja la relación que una persona tiene consigo misma: hace que seas una mujer consciente que eres digna de amar y ser amada.

Hay una condición para verdaderamente amar a los demás: “Amarme primero”. Nadie puede dar lo que no tiene.
Imaginemos que un hijo nos pide agua pero, no tenemos. Uno no puede dar algo que no tiene, claro que puedo conseguirla, entonces esto, nos hace entender que para que puedas dar algo, primero debes tenerlo.

Es necesario tomar el control de nuestra vida amándonos, saber que soy importante, que valgo la pena, que tengo virtudes, capacidades, dones, pero sobre todo, tengo a Jesucristo en mi vida.
Equivocadamente podemos asociar el amarnos con el egoísmo, soberbia o vanidad, pero el amor por mí misma tiene que ver con el “cuidado de mi persona en todos los ámbitos, ya se emocional, físico y espiritual”. Romanos 12:3 NVI “…Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado.”

CUIDARME

• Mantén una relación genuina con Dios que te permita descubrir el infinito valor que tienes y lo que significas para Dios. Lee tu Biblia, ora, asiste a tu grupo de Nueva Mujer, todo esto mantiene cultivado el amor por ti misma y de esta manera también, puedes ayudar a los tuyos cuando lo necesiten.
• Cuidar nuestro cuerpo es importante. Una buena condición física nos ayudará a desenvolvernos bien aquí en la tierra sirviendo a los demás.
• También debemos reforzar lazos de amor con la familia, los amigos, en el trabajo.
• Tratemos de elegir personas que estén cerca de nosotras para edificarnos, ayudarnos, aconsejarnos a la manera de Dios. Lee 1ª. Corintios 15:33.

Recuerda que entre tú y tu prójimo está Cristo. Tú eres responsable de ti misma. Pablo le recuerda a Timoteo: “Ten mucho cuidado de cómo vives y de lo que enseñas.” 1ª. Timoteo 4:16 NTV

En conclusión, cuando amas a Dios y teamas a ti misma te sentirás llena, plena de vida y satisfecha, tendrás una identidad sana, libre de traumas, esto mismo te dará la libertad de amar a tu prójimo y extenderte en servicio hacia Él.

Si te bendigo, compártelo en tus redes.

#LUNESDEREFLEXION #NUEVAMUJER

 

 

PRÓSITO DE VIDA

proposito de vida

El ser humano ha sido enseñado que su paso por esta vida es “nacer, crecer, reproducirse y morir”; se ve tan simple y sin mayor trascendencia que podríamos decir que muchas personas antes de recibir a Cristo y de conocer Su palabra, se han preguntado, ¿existe un propósito más profundo? ¿Hay para nuestra vida algún valor aquí en la tierra?

 

Isaías 43:7 “todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.”

Podemos ver y entender que Él nos creó, nos formó con el propósito de glorificarlo en todo.

Cuando conocemos y entendemos la palabra de Dios, encontramos sentido a nuestra existencia y el propósito de nuestra vida en esta tierra, y para cumplir con este propósito, de glorificarle, tenemos que aprender a renovar nuestro entendimiento, ya que cuando venimos a Jesús traemos un entendimiento lleno de ideas humanistas, pecaminosas y confusas, muy distantes de lo que Dios dice de nosotros y para lo cual Él nos creó.

El Espíritu Santo quiere darnos una mente que esté centrada en Cristo y en el gran propósito de glorificarlo en todo lo que pensamos, digamos y hagamos.

Lee 1ª. Corintios 6:19-20   

El escritor Lloyd John Ogilvie en su libro “El Mayor Consejero del Mundo”, lo describe bien claro, proporcionándonos 3 pasos para animarnos en este caminar:

1. Acción de gracias

1ª. Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

Dice en todo, sin excepción, dando gracias y alabando o glorificando a Dios en todas las circunstancias grandes o pequeñas, fáciles o difíciles, de alegría o de tristeza.

2.  Confesión

1ª. Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

El secreto de recibir dirección es la obediencia, y Dios nos manda a despojarnos de todo pecado y a perdonar por difícil que sea.

3.Preguntas que estimulen respuestas

¿Qué decisión glorificará a Dios desde todo punto de vista?

¿La decisión que tomó, hizo posible que usted se asemejara a Cristo en su forma de pensar?

 

¿Está la decisión en armonía con los mandamientos Dios?

¿Causará la decisión el bien “final” de todos los implicados?

Analicemos y veamos si estamos cumpliendo con el propósito de Dios para nuestra vida y a medida que nosotras nos sujetemos a Su voluntad, el Espíritu Santo nos guiará a toda verdad; dependiendo de cada decisión o circunstancia que tengas que hacer, te pondrá a ti las preguntas particulares donde tendrás que responderte a ti misma y así estar segura si estás glorificando al único que merece toda la gloria JESÚS.