BÚSCALE DE TODO CORAZÓN

Cuando voluntariamente y con toda intención elegimos buscar a Dios ¡lo encontramos!
“…y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová…” Jeremías 29:13-14a

Cuando voluntariamente y con toda intención elegimos buscar a Dios ¡lo encontramos!
“…y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová…” Jeremías 29:13-14a

«y que procuren vivir en paz, y ocuparse de sus negocios y trabajar con sus propias manos, tal y como les hemos ordenado, a fin de que se conduzcan honradamente con los de afuera, y no tengan necesidad de nada.» 1 Tesalonicenses 4:11-12 (RVC)
Un cristiano es representante de Cristo en la tierra y está llamado a vivir una vida diferente que lo distinga y que le de gloria a Dios. (Embajadoras de Cristo. 2 Corintios 5:20)
Los cristianos deben vivir su vida para Dios. Que todo lo que piensan, dicen o hacen refleje que Dios gobierna sus vidas, y que le dan honra a Dios y lo glorifican.
Para una persona que quiere glorificar a Dios es una prioridad hacer el bien a los demás, ser amable, bondadoso, misericordioso, ayudador, cariñoso, compasivo, etc., y todo esto hacerlo con excelencia.
Con toda seguridad la persona que esté llevando este estilo de vida tiene una buena reputación y es digno de consideración y respeto, por lo que es bien recibido donde quiera que vaya y fácilmente puede hablar de Cristo sin ser rechazado porque su vida habla más alto que sus palabras: ¡Soy cristiano! ¡Cristo cambió mi vida!
Hacer lo correcto no es difícil, pero SI se requiere la guianza y el poder de Dios obrando en la vida. También es necesario conocer las Escrituras y la convicción de obedecerlas sin argumentar.
Estar segura que aunque en determinado momento no sea fácil enfrentarse a una sociedad que “a lo malo llama bueno”, delante de Dios vamos a responder por todo lo que hagamos… y también por todo lo que dejemos de hacer.
Para glorificar a Dios con tu vida no es obligatorio “ganar medallas” o “ganar premios”. Lo que si es necesario es que tu vida merezca el respeto de los demás porque siempre eliges tomar el buen camino y vivir tu vida con excelencia.
Te animamos a que te comprometas a pasar tiempo con Dios todos los días. Si de verdad lo haces, se desarrollará el carácter de Dios en Ti, tu vida se transformará y el resultado será que le traerás gloria a nuestro Padre que está en los cielos. 🙋♀️💜

Hacer el bien puede ser un trabajo agotador. Es fácil desanimarse, perder interés en nuestra tarea, o aun darse por vencido. El incentivo para hacer el bien es esencial.
Gálatas 6:9 (RVC) “No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no nos desanimamos.” Hacer el bien es semejante a la siembra del grano en el campo. No veremos los resultados de la siembra inmediatamente, pero a su tiempo cosecharemos, si no desmayamos.
Si el sembrador se cansa de tirar la semilla y solo siembra la mitad del campo, solo cosechará la mitad. Si queremos una cosecha completa de buenas obras, debemos sembrar y tener paciencia como el sembrador que espera el precioso fruto de la tierra (Santiago 5:7). Muchas veces queremos sembrar la semilla para luego cosechar ese mismo día. El fruto lo tendremos abundante en el tiempo correcto.
Sabemos que las buenas obras, hechas como para El Señor, producirán una buena cosecha. Dando es como recibimos, puedes traer consuelo y alivio a las personas necesitadas el extenderte al necesitado puede detener el deterioro moral de la sociedad y hacer de nuestro país sea mejor lugar para vivir (1 Timoteo 2:1-4). El bien que debemos hacer a toda persona se cumple por medio de la obra del Espíritu Santo en nosotras. Solo al tener una relación con El Señor podrán nuestras vidas producir mucho fruto que permanecerá por la eternidad.
Gálatas 6:10 “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos y mayormente a los de la familia de la fe.” La frase, A TODOS indica que el amor cristiano no tiene limitaciones.
Cuando tenemos amor a Dios, nuestra compasión debe extenderse hacia todos, demostrando nuestra firme dedicación al mandato del amor a nuestro prójimo, también estaremos creando un ambiente que atraerá a otros a la familia de Dios.
#NuevaMujer #LunesDeReflexión #UnaVozDeDiosParaTi #HacerElBien

Colosenses 3:15
“Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”

Como que hubiera salido de una película del cine, recibes las peores noticias de tu vida, te informan: tu casa se quemó, te despidieron del trabajo, te robaron los carros que tenías… tu fondo de inversión hoy fue cancelado y disculpa que te lo diga ahora mismo, pero… tus hijos murieron en un accidente. Si pudieras estar delante de Dios en ese momento, ¿Qué le dirías?
Job recibió noticias como esas, (Job 1:14-19), pero la actitud de él fue: Job 1:20-22 “20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, 21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. 22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.”
Job era un adorador al límite, hasta el fin, sin embargo, Dios permite que Satanás atente contra todo lo que él posee.
Aunque parecía que todos los sufrimientos de Job fueran injustos, porque se le reconocía como un hombre perfecto, Dios desea mostrarnos que Su justicia no es como la nuestra, necesitamos confiar en Su soberanía.
Lee Hebreos 4:14-16 (NVI). ¡Nuestro REDENTOR VIVE y se compadece de nosotras!
Job cambió el ¿Por qué a mí? por ¡Enséñame!, y confesó: de oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.
La vida de Job es un gran ejemplo para nosotras, él creyó hasta el final, aunque tuvo dudas sobre la justicia de Dios, él reconoció que Dios seguía reinando sobre todo. En ocasiones también nosotras tenemos dudas, el porqué de una enfermedad grave, una situación económica complicada, falta de empleo, pérdida de nuestros seres amados, etc. etc., pueden llevarnos equivocadamente a dejar de confiar en lo que Dios está haciendo, sin embargo, cuando el sufrimiento llega a nuestras vidas no debemos abandonar a Dios, sino acercarnos más, para que en nuestra comunión con Él, Su Consuelo y Fortaleza venga a nosotras, sin que lo entendamos o podamos explicar.
Oramos para que esta reflexión sea de edificación para tu vida. No olvides compartirla con otr@s.
#NuevaMujer #LunesDeReflexión #UnaVozDeDiosParaTi