EMPATÍA

EMPATÍA

Por: Lucky Orellana

La empatía es la capacidad que tiene una persona de comprender las emociones y los sentimientos de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar. Wikipedia.

La Biblia nos da numerosos ejemplos en dónde las personas mostraron empatía hacia sus semejantes, el ejemplo por excelencia es nuestro Señor Jesucristo. Las Escrituras nos narran que Jesús lloró al ver el dolor de María y Marta por la muerte de su hermano Lázaro; Juan 11:33-35.

El apóstol Pablo también hace referencia a Onesíforo, como alguien que se identificó con él y le ayudó en sus necesidades cuando estaba preso en Roma. 2 Timoteo 1:16-19

Es importante decir que la empatía y la compasión, pueden ir de la mano, pero no son lo mismo, como dijimos antes, la empatía es la capacidad de identificarnos y compartir los sentimientos con alguien, mientras la compasión va más allá con el deseo de ayudar.

Debemos procurar la empatía en nosotras, ya que Dios anhela que como Sus hijas podamos tener un carácter que refleje que el fruto del Espíritu Santo habita y está activo en nosotras, Gálatas 5:22-23 nos da una lista que toda hija de Dios debe esforzarse por alcanzar, ya que es de vital importancia en nuestra vida cotidiana.

¿CÓMO DESARROLLAMOS EMPATÍA?

La indiferencia es lo contario de empatía y la Biblia en Lucas 10 nos da un ejemplo bastante claro donde la falta de empatía se hace presente: 31Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo”.

No todos los seres humanos somos empáticos, pero la podemos desarrollar. La empatía hacia los demás también nos permite tener su respeto y aceptación. Algunos pasos prácticos para desarrollarla:   

  • Dedica tu tiempo
  • Aprende a escuchar
  • No interrumpas mientras te hablan
  • Escucha sin prejuicios
  • Muestra interés en lo que te están contando
  • Sé paciente
  • Ponte en el lugar del otro
  • Sé ejemplo del amor de Dios
  • Habla sabiamente
  • Ama incondicionalmente
  • Trata a todos por igual

En Filipenses 2:1-2, leemos: “Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, 2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”.

La empatía es una virtud y una poderosa herramienta que nos ayuda a desarrollar relaciones sanas y profundas con nuestro prójimo. Cuando somos empáticas, comprendemos, entendemos y respetamos las necesidades, y sentimientos de otras personas, reflejando el amor de Dios hacia ellas.  Actúa conforme a lo que la Palabra de Dios nos enseña y siempre está dispuesta a escuchar y ayudar.

LA BELLEZA Y LA SABIDURÍA

Por: Silvia de Soberanis

LA BELLEZA

Cuando hablamos de belleza, rápidamente pensamos en la belleza física externa, y generalmente el marco de referencia, lo imponen la televisión con sus anuncios, las revistas de moda, anuncios, entre otros. Estos medios y algunos otros, presentan a la mujer bella como aquella con manos y uñas impecables, la figura con medidas establecidas, un cabello fantástico, etc. Es importante mencionar que en ese marco de referencia que se nos ha impuesto, las menos bellas (aparentemente), reciben algunas veces, burlas, rechazos y comentarios crueles de los demás.

En 1 Pedro 3:3-4 dice: “Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. 4 Más bien, que la belleza de ustedes sea la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu humilde y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios”.

El apóstol Pedro nos muestra que hay dos tipos de sabiduría, la externa y la interna y él nos exhorta a procurar la belleza interior, esta no se ve a simple vista, no se acaba con la edad y crece con el conocimiento de Su Palabra, poniendo en práctica el fruto del Espíritu que habla Gálatas 5, esta belleza es la que procede del corazón.

LA SABIDURÍA

Es el conocimiento adquirido mediante el entendimiento. Es el conocimiento y la capacidad (habilidad) de tomar las decisiones correctas en el momento oportuno. (Concordancia Strong Exhaustiva de la Biblia)

La sabiduría es un regalo de Dios que proviene del temor a Dios: “El principio de la sabiduría es el temor a Dios”. Proverbios 1:7a

“Ese temor a Diosque implica reverencia, respeto y amor, reconociendo la autoridad y soberanía de Dios sobre todas las cosas.   

Ser mujeres sabias es una bendición para nuestra vida y la de los que nos rodean.

En Santiago 1:5 leemos: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”.

Dios es la fuente de toda sabiduría, porque Él es sabio. La sabiduría no se encuentra en la riqueza, el poder o el conocimiento humano.

En Proverbios 3:13-15 leemos: “Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; 14Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. 15 Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella”.

La sabiduría es más valiosa que cualquier riqueza material y nos ofrece beneficios que superan lo que el mundo nos pudiera ofrecer.

La Biblia también dice: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, esa será alabada”. Proverbios 31:30

La vida de esta mujer, que, aunque no sabemos el nombre, y que es descrita como una mujer virtuosa, sin duda es un ejemplo de sabiduría y belleza, la cual no se basaba en su apariencia, sino en su temor a Dios, administrando con sabiduría sus negocios, su hogar, cuidando de su familia, y cuidando aun de sus empleados.

Para finalizar, la Biblia enseña que la belleza física es temporal y que debemos buscar la sabiduría que viene de Dios, que no solo nos embellece externamente, sino que también nos guía a querer parecernos a Jesús y alcanzar a otras mujeres para que lo conozcan y experimenten la belleza y sabiduría que solo vienen de Él.

¡Dios te bendiga!

MIS RELACIONES

MIS RELACIONES

Por: Mariana Estrada

Los seres humanos tendemos a vivir en constante relación social con las personas a nuestro alrededor, la Biblia nos enseña que fuimos creados para vivir en comunidad y para tener relaciones significativas con los demás, esto forma parte de quiénes somos y qué pensamos.

En conjunto, la totalidad de nuestras relaciones sociales son un aspecto fundamental de nuestra existencia.

MI RELACIÓN FAMILIAR

Dios ha establecido que la familia sea un lugar en donde se desarrolle el amor, el respeto y la unidad. Es en este contexto familiar donde se forman los valores morales y espirituales que moldean a cada individuo y a su vez impactan positivamente en la sociedad. Es en la familia donde se forman los cimientos de la fe y donde se vive y se transmite el amor de Dios a las futuras generaciones. Es nuestro deber como creyentes reconocer y valorar esta importancia, procurando siempre cultivar y fortalecer nuestro hogar según los principios divinos.

En Efesios 5:21-33 y Efesios 6:1-4, el apóstol Pablo da instrucciones claras para cada miembro de la familia, con el propósito de que puedan relacionarse adecuadamente. El amor, la unidad, y el respeto mutuo son fundamentales en nuestra relación familiar.

Jesús nos advierte: “Y si una familia está dividida contra sí misma, esa familia no puede mantenerse en pie”. Marcos 3:25 NVI

MI RELACIÓN SOCIAL

La relación social es aquella que se refiere a la interacción entre dos o más personas, con las cuales compartimos una conexión personal, aparte de nuestra familia, y que produce una gran alegría y satisfacción en nuestra vida.

La calidad de nuestras relaciones afecta todas las áreas de nuestra vida, por lo que debemos entablar relaciones positivas y sólidas, esto solo lo podemos lograr cuando tenemos una buena comunión con Dios y le pedimos Su guía para poder cultivarlas sabiamente.

En Juan 15:12-13: “…Que os améis unos a otros, como yo os he amado. 13Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”.

MI RELACIÓN MÁS IMPORTANTE

La relación personal con Dios es la conexión espiritual íntima entre Dios y nosotras. Esta relación se basa en la fe y en el reconocimiento de la soberanía y la majestuosidad de Dios en la vida de cada una. Esta relación no solo da sentido y propósito a nuestras vidas, sino que también nos guía, nos fortalece y nos consuela.

Desde que Dios creó el universo, Él ha buscado relacionarse con los seres humanos, y Su deseo de relación se fundamenta en el gran amor que nos tiene.

Génesis 1:26-27 dice: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.

Jeremías 31:3: “…Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”.

Dios le expresó a su pueblo Israel el deseo de restaurar la relación que tenía con ellos.

En Lucas 15:4-6 encontramos la hermosa parábola de la oveja perdida. Esta parábola nos ejemplifica y resalta el amor incondicional de Dios, Él nos ama de manera individual y profunda, siempre nos busca y nos da oportunidades para encontrarnos con Él, nos muestra también el gozo del encuentro, porque la Biblia también nos dice que hay gran gozo en el cielo cuando un pecador se arrepiente y se vuelve a Él, esta celebración nos muestra la importancia que la restauración de nuestra relación con Dios tiene.

En conclusión, debemos procurar tener relaciones saludables con las personas que hemos decidido relacionarnos, éstas nos pueden ayudar en nuestro desarrollo personal, proporcionándonos apoyo y amor cuando lo necesitamos.

La relación más importante debe ser la que tenemos con Dios. Sin Dios no somos nada, Él es la fuente de todo, por lo que nuestra prioridad debe ser siempre tener una relación intencional con Él, y para lograrlo debemos buscarlo continuamente a través de la oración, la lectura de Su Palabra y la adoración. Cuando estamos agradecidas por la oportunidad de tener una relación con Dios, somos motivadas a hacer Su voluntad, siendo más fácil y natural obedecer todo lo que Él ha establecido en Su Palabra.

Dios te bendiga, no dejes de compartir esta reflexión.

#NuevaMujer #LunesDeReflexión #UnaVozDeDiosParaTi #Mujeres #FE #VidaCristiana

ACTITUDES QUE NOS ABREN PUERTAS

Por: Licda. Judith Cahuex Lemus

Las actitudes correctas nos abren puertas ante los demás, es decir, las personas se disponen a ayudarnos, y generalmente también recibimos una actitud similar a la nuestra. Veamos dos actitudes muy importantes que no deben faltar en nuestra vida.

HUMILDAD

La humildad en la Biblia es presentada como el sentimiento de reconocer nuestra propia pequeñez y aceptar nuestra dependencia total de Dios, y en consecuencia la actitud de servicio que debemos tener ante los demás. (Francisco Lacueva)

En 1 Samuel 25 encontramos el relato de una mujer llamada Abigail, ella no solo era muy hermosa, sino que también destaca entre sus cualidades como una mujer humilde. Ella era la esposa de un hombre rico llamado Nabal que se caracterizaba por ser necio, grosero y maleducado.

David y sus hombres habían protegido las posesiones de Nabal en el desierto; pero cuando él envió a pedirle ayuda, Nabal se negó y los trató mal. Cuando

Abigail se enteró de lo ocurrido, considerando el peligro que podía representar, se apresuró a reunir: vino, panes, ovejas guisadas, grano tostado, uvas pasas y panes de higos secos, y fue al encuentro de David sin decirle nada a Nabal. Al encontrarse Abigail con David y su ejército, se postró delante de él y le dijo: …Señor mío, yo tengo la culpa. Deje que esta sierva suya hable; le ruego que me escuche… 1 Samuel 25:24-31 NVI

Abigail no solo mostró humildad al postrarse ante David y asumir la responsabilidad de la falta de su esposo, sino que también habló con sabiduría y cuidado reconociendo el error de Nabal y recordándole a David la promesa de Dios de que él era el próximo rey de Israel y que debía dejar que Dios hiciera justicia.

La actitud de David también es muy importante, porque reconoció que a través de esta mujer Dios lo había librado de cometer un gran error. El recibió el regalo y desistió de su deseo de venganza. Lee 1 Samuel 25:32-34 TLA

VALENTÍA

La Biblia nos habla de María Magdalena, una mujer con un pasado dudoso que fue liberada de siete demonios por Jesús; “…María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios”, Lucas 8:2

La vida de María Magdalena fue transformada después de su encuentro con Jesús, ella tuvo el valor de superar su pasado y se convirtió en una fiel seguidora de Jesús, ella, junto a otras mujeres le servían con sus bienes.

María Magdalena fue una de las pocas personas que permaneció cerca de Jesús durante su crucifixión, Juan 19:25, y también fue la primera persona que se menciona que fue a visitar la tumba de Jesús, Juan 20:1, y la primera a la que le apareció Jesús después de haber resucitado, Marcos 16:9.

Para terminar esta reflexión, las historias de estas mujeres y muchas otras, nos ayudan a reflexionar sobre las actitudes con las que respondemos a las diferentes situaciones que vivimos a diario, indudablemente nos muestran que nuestras actitudes pueden cerrarnos o abrirnos puertas, si la actitud de Abigail hubiera sido altiva en lugar de humilde, definitivamente hubiera perecido junto a los suyos. Si María Magdalena no hubiera sido valiente, su vida no habría tenido la oportunidad de transformarse y servir a Su Señor.

Dios anhela que la obra de Jesús en nuestra vida sea evidente y quiere que nuestras actitudes reflejen Su carácter.

Dios te bendiga.

#NuevaMujer #LunesDeRefleción #UnaVozDeDiosParaTi #FE #VidaCristiana #Mujeres

¡YA NO VIVO YO …!

Por: Mgtr. Siomara Ceballos

20Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.Gálatas 2:20

¡Ya no vivo yo, más Cristo vive en mí! Esto significa hacer de JESÚS el Señor de mi vida. 

Literalmente morir a mí misma, morir a mis deseos y morir a mis sueños y permitir que sean los deseos de Dios en mí y los sueños de Dios en mi vida hasta rendirme totalmente a ÉL.

¿Qué implica esto? Hacer muchas cosas… aunque quizás no sintamos el deseo de hacerlas. Por ejemplo: Trabajar en mí misma para tratar cada día ser luz…

¿Y cómo lo logro? Dedicando tiempo a conocer más, y cómo quiere Él que le agrade, eso se logra entendiendo Su manual de vida.

La oración, la alabanza y la adoración a Dios deben ser en mi vida una prioridad. Muchas veces cuando estamos pasando por situaciones difíciles pensamos en hacer esto como “el último recurso”, cuando deberían ser las primeras armas que usemos para luchar en tiempos de crisis. 

Estas, y otras muchas actitudes, nos van llevando a poner a Dios en primer lugar, para lograr que poco a poco y paso a paso sea Él quien viva en mí.

Reconocer a Dios en el primer plano de mi vida dará como resultado el éxito y la calidad de vida que todos queremos vivir.

1 Corintios 12:3 dice: 3Por tanto, os hago saber que… y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo”.

Cuando nos rendimos al Señor por completo, nuestra vida empezará a dar un giro positivo en todas sus áreas.

Para muchas de nosotras es fácil “decir” que hemos entregado todo a Él, pero…

  • ¿Es esto una realidad? 
  • ¿Estamos dispuestas a hacer de nuestra vida lo que Dios quiere?

46¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Lucas 6:46

No deberíamos temer lo que Dios nos pide que hagamos, porque podemos confiar en que Dios tiene planes buenos para nosotras y “pensamientos de bien y no de mal para darnos un fin y una esperanza”. Jeremías 29:11

VIVIR PARA ÉL

Una vida entregada a Él y dirigida por Él implica que nuestra vida será usada para cumplir Sus propósitos, no solamente en nosotras mismas sino también ser luz en la vida de otros.

Rendirnos completamente a Él debería ser la actitud de nuestro corazón y nuestra mente, ¡EMPECEMOS A VIVIR PARA EL SEÑOR!

Romanos 14:88Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.

Para terminar, no se trata sólo de entregar algunas áreas de mi vida, o de ir entregando a Su poder transformador lo que me es conveniente, de acuerdo con el momento o la circunstancia que estoy viviendo.

Es mucho mejor para nuestras vidas entregarle TODO nuestro ser a ÉL, porque ÉL tiene cuidado de nosotras.

1ª. Pedro 5:6-76Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Dios te bendiga

#NuevaMujer #LunesDeReflexión #UnaVozDeDiosParaTi #Mujeres #FE #VidaCristiana