VIVIENDO UNA VIDA EQUILIBRADA

VIVIENDO UNA VIDA EQUILIBRADA2

Nuestra vida es como una planta que necesita luz, agua, cuidados, un clima adecuado para poder vivir. Nosotras también debemos ocuparnos en tener los ingredientes adecuados para que nuestra vida se desarrolle en armonía.

En el libro de Eclesiastés el rey Salomón describe una serie de situaciones que en su vida él consideró importantes y al ir envejeciendo, vio lo inútil, de los extremos, (sin equilibrio), y comprendió que la vida sin Dios no tiene valor.

“Todo sucede a su debido tiempo. Sin embargo, Dios puso en la mente humana la habilidad de entender el paso del tiempo, aunque nadie alcanza a comprender la obra de Dios desde el principio hasta el fin.” Eclesiastés 3:11.

Para llevar una vida equilibrada te aconsejamos:
– Trabaja cuando sea tiempo de trabajar,
– duerme cuando sea tiempo de dormir;
– juega más, especialmente con los que amas;
– lee más libros y ve menos televisión;
– comparte tiempo con tus seres queridos, llámalos por teléfono, escríbeles;
– come alimentos saludables; toma mucha agua y sal a caminar; no pierdas el tiempo quejándote;
– sonríe más;
– no tengas muchos compromisos, tú conoces tus límites;
– ORA CADA DÍA, E INCLUYE TIEMPO PARA ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS, LEE SU PALABRA.

Hagamos una retrospectiva de nosotras mismas, miremos hacia dentro de nuestro ser y de nuestros pensamientos, ¿realmente buscas con amor lo que Dios te manda en Su Palabra? ¿Te esfuerzas por saber que demanda de ti? ¿Luchas contra ti misma por ponerla en práctica?

Hemos de volver al fundamento de nuestra vida, no es que no estemos en Jesús, es que muchas veces estamos a medias, y para estar en Jesús, para parecernos a Él, necesitamos arrancar lo que a Dios no le agrada, Gálatas 5:19-21, y hacer una nueva siembra, Gálatas 5:22-23.
Dile con tus cambios cuanto le amas no sólo de palabra sino de hechos, tu diario vivir le debe de gritar te amo, obedezco tu ley; Juan 14:15.

Por útimo, te animamos a exhortarnos unas a otras a no desalentarnos por las diferentes circunstancias o problemas por las que muchas veces nos toca pasar. Y busquemos el equilibrio en nuestra vida.

#LUNESDEREFLEXION #NUEVAMUJER #AMONUEVAMUJER

 

AVIVA EL FUEGO DEL ESPÍRITU

aviva el fuego

Este tema es muy importante, porque cuando recibimos a Jesucristo en nuestro corazón y experimentamos el nuevo nacimiento en Dios, la Biblia dice que el Espíritu de Dios viene a vivir en nosotras, dejamos de ser lo que éramos y entramos al proceso de ser lo que Dios anhela.

Entonces podemos decir, que el Espíritu de Dios establece Su morada, Su casa, en cada persona que lo ha reconocido como Su Señor.

                                                             1ª. Corintios 3:16

            “No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros”.

El fuego del Espíritu ¡es la presencia de Dios en nuestra vida!, el deseo, esa energía, esa pasión que siente y experimenta nuestra vida de compartir Su palabra, de entenderla y conocerla, el deseo de tener comunión, relación con la gente que también le conoce. Este mismo Espíritu, nos da la capacidad de conectarnos con el mundo espiritual, podemos ver la vida como debe ser, viendo la meta y teniendo esperanza en el resultado final dónde Dios nos espera.

¿Qué causa que perdamos ese fuego?
Descuido, pecado, frustración, soledad, enfermedad, presiones económicas y presiones familiares, con el paso del tiempo o las circunstancias que nos toca vivir, vamos perdiendo el paso, la entrega y la pasión que traíamos, pasan situaciones en medio de nosotras, en las que creemos que tenemos la razón y nos afectamos porque pensamos que las personas no nos comprenden, entonces, todo lo que sentíamos, el fuego, el amor que teníamos por la obra de Dios empieza a menguar y de esa misma manera, nosotras mismas nos sentimos conformes con hacer lo que tenemos que hacer, cumpliendo, según nosotras, nuestras responsabilidades con el Señor, si es que logramos hacer eso, existiendo también el riesgo de ponernos en pausa, nos detenemos sin razones aparentes.

Pero cómo recuperamos ese fuego del espíritu? Según el diccionario Avivar es hacer que algo arda; volver a dar vida, significa mantener encendido el fuego, no permitir que se apague. Aquí el apóstol Pablo anima a Timoteo a mantenerse y no dejar que su fuego se apague.


2ª. Timoteo 1:6 dice, “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”.

Para recuperar el fuego del Espíritu de Dios, debemos conectarnos a la fuente original de poder, tener comunión con Dios en oración, alabanza, adoración, lectura y meditación de la Palabra, comunión con otras cristianas comprometidas con Dios, leer un buen libro, sobre algún tema que nos enseñe algo, que nos inspire y nos edifique.

Concluyendo, avivar el Fuego del Espíritu en nuestra vida debe ser un compromiso con nuestro Padre, nosotras no podemos funcionar, apagadas o desconectadas. Debemos buscar las herramientas y levantarnos del estado en que nos hemos dejado caer y cumplir así con el propósito de Dios para nuestra vida. Y si de alguna manera hemos dejado que el fuego del Espíritu de Dios se apague en nosotras, o se está debilitando, debemos avivarlo. También debo cuidar lo que miro, cuidar lo que oigo, lo que hago y no permitir que mi corazón se entristezca por ningún motivo.

#LUNESDEREFLEXION #NUEVAMUJER #SOYNUEVAMUJER

PRÓSITO DE VIDA

proposito de vida

El ser humano ha sido enseñado que su paso por esta vida es “nacer, crecer, reproducirse y morir”; se ve tan simple y sin mayor trascendencia que podríamos decir que muchas personas antes de recibir a Cristo y de conocer Su palabra, se han preguntado, ¿existe un propósito más profundo? ¿Hay para nuestra vida algún valor aquí en la tierra?

 

Isaías 43:7 “todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.”

Podemos ver y entender que Él nos creó, nos formó con el propósito de glorificarlo en todo.

Cuando conocemos y entendemos la palabra de Dios, encontramos sentido a nuestra existencia y el propósito de nuestra vida en esta tierra, y para cumplir con este propósito, de glorificarle, tenemos que aprender a renovar nuestro entendimiento, ya que cuando venimos a Jesús traemos un entendimiento lleno de ideas humanistas, pecaminosas y confusas, muy distantes de lo que Dios dice de nosotros y para lo cual Él nos creó.

El Espíritu Santo quiere darnos una mente que esté centrada en Cristo y en el gran propósito de glorificarlo en todo lo que pensamos, digamos y hagamos.

Lee 1ª. Corintios 6:19-20   

El escritor Lloyd John Ogilvie en su libro “El Mayor Consejero del Mundo”, lo describe bien claro, proporcionándonos 3 pasos para animarnos en este caminar:

1. Acción de gracias

1ª. Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

Dice en todo, sin excepción, dando gracias y alabando o glorificando a Dios en todas las circunstancias grandes o pequeñas, fáciles o difíciles, de alegría o de tristeza.

2.  Confesión

1ª. Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

El secreto de recibir dirección es la obediencia, y Dios nos manda a despojarnos de todo pecado y a perdonar por difícil que sea.

3.Preguntas que estimulen respuestas

¿Qué decisión glorificará a Dios desde todo punto de vista?

¿La decisión que tomó, hizo posible que usted se asemejara a Cristo en su forma de pensar?

 

¿Está la decisión en armonía con los mandamientos Dios?

¿Causará la decisión el bien “final” de todos los implicados?

Analicemos y veamos si estamos cumpliendo con el propósito de Dios para nuestra vida y a medida que nosotras nos sujetemos a Su voluntad, el Espíritu Santo nos guiará a toda verdad; dependiendo de cada decisión o circunstancia que tengas que hacer, te pondrá a ti las preguntas particulares donde tendrás que responderte a ti misma y así estar segura si estás glorificando al único que merece toda la gloria JESÚS.

…PAZ

 

«Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.» Juan 16:33

Lo que Jesús habló y quedo registrado en la Biblia, son palabras de confianza y de seguridad. Él dijo lo que les he hablado ha sido para que en mí tengáis paz. Tu paz no esta en el este mundo, ni en el éxito, ni en tus negocios, ni en tus posesiones, ni en tu familia, ni en tus amigos y ni siquiera en el país de donde eres o donde vives.

La aflicción no solamente viene del mundo, sino que al mirar dentro de nosotras, descubrimos que aún nuestro corazón es engañoso sobre todas las cosas.

¿Hay esperanza entonces para ti? Por su puesto, Jesús también dijo: “Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.”

Su mano se extiende como se extiende para recoger a Pedro cuando se hundía en el mar y esta promesa es para ti. Hoy a pesar de la aflicción confía y ten PAZ.

¡¡Que tengas una bendecida semana y un buen descanso.!!

#LUNESDEREFLEXION

paz

TUS DECISIONES CAMBIARÁN TU FUTURO

Nuestra vida está basada en decisiones. Somos nosotras mismas quienes marcamos el rumbo de nuestra vida, y lo hacemos a través de las decisiones que tomamos, especialmente durante la juventud.

Desde que nos levantamos de nuestra cama en la mañana decidimos, qué vamos a comer, qué vestido ponerme, a dónde debo ir, estas pueden ser pequeñas, hay otras decisiones de mayor responsabilidad, con quién me voy a casar, la carrera universitaria que debo estudiar, cambio de trabajo, cambio de casa o país, etc.

Dios nos dio el atributo de la libertad, y el ser humano actúa de acuerdo a su conciencia y es libre para dirigir su vida, ese es el plan de Dios, nos dio libre albedrío, o sea la libre elección a poder decidir por nosotras mismas.  

La primera y más importante decisión que cada una debe tomar es si recibe o no el amor de Dios. Yo decido creer que Dios me ama y que envió a Jesús a morir para perdonar mis pecados, darme libertad, vida abundante y restaurar mi comunión con el Padre, o decido no creer en eso y seguir viviendo mi vida a mi manera, que puedo justificarme yo sola de las cosas que he hecho, delante de Dios. Esa es una decisión de vida o muerte, y sin embargo, muchas prefieren seguir en el camino de la muerte. Juan 3:18.                                                      

Si no pongo primero a Dios en mis decisiones dejando que Él me guíe, seguramente voy a equivocarme y fracasar, veamos un ejemplo de decisiones incorrectas: Judas: puedes ller más en Mateo 27:3-5.  Por amor al dinero traicionó a Jesús.  El resultado fue suicidio.

Un ejemplo de toma de decisiones correctas:  El hijo pródigo: lee más en Lucas 15:17-24. Decidió volver a su casa, reconocer su falta, pedir perdón y aceptar la decisión de su padre.

 Consejos para tomar buenas decisiones:

  • Ora antes de tomar cualquier decisión.
  • No te apoyes en tus sentimientos, sino en el consejo de la Palabra de Dios.
  • Busca a alguien que pueda aconsejarte. Debe ser una persona capacitada que posea experiencia en el área que necesitas y conocedor de la Palabra de Dios.
  • Ten confianza en Dios. Hebreos 4:16.
  • Medita en las consecuencias que puede traer, considera cada una de las posibilidades que se te presenten.

Por último, todos los días tomamos decisiones, hoy, tú has tomado decisiones, el resultado tarde o temprano tendrá su fruto bueno o malo.

Si has tomado malas decisiones que han afectado tu vida y la de tu familia, es momento de orar, pidiendo a Dios perdón por lo que hiciste, confiando en Su gracia y amor. En este instante Dios te perdona por tus malas decisiones. Aprende de lo que viviste y sigue adelante, Él no te dejará ni te abandonará.

decisiones