EL FRUTO, SEÑAL DE CRECIMIENTO

¡¡Iniciamos un nuevo mes y una nueva semana!! Te compartimos el tema para esta semana.
 
En un campo de cultivo, después que ha pasado un buen tiempo de la siembra, de estar al cuidado con el riego y abono, se espera que empiecen a aparecer los frutos y que estos sean grandes, apetitosos, buenos y abundantes.
 
Lee Juan 15:8 “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”
 
En esta escritura Jesús utiliza el ejemplo de un pámpano y la vid, resalta la importancia de depender uno del otro, poniéndonos ejemplo de cómo debe ser nuestra relación íntima y constante con Él.
 
Debemos tener claro que nuestra vida es un terreno fértil en donde podemos producir fruto bueno o malo y esto va a depender de lo que nos alimentemos o, a quién nos mantengamos conectadas. Si nos mantenemos alejadas de la vid verdadera (Cristo) y desperdiciamos nuestro tiempo en cosas que no edifican, los frutos serán evidentes, pues se manifestarán los resultados de una naturaleza pecaminosa, y en consecuencia las obras de la carne de las que habla Gálatas 5:19-21 serán evidentes en nuestra vida.
 
Cuando decidimos caminar y obedecer la Palabra de Dios, en nuestra vida se manifiestan nuevas actitudes que caracterizan el buen fruto que estamos dando. En Gálatas 5:22-23 dice: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza..”
 
Estas actitudes están conectadas entre sí y muestran que le pertenecemos a Dios y que tenemos el Espíritu de Dios morando en nosotras.
 
Debemos estar convencidas que el deseo de Dios es que todas demos buenos frutos.
 
Toma un lapso de tiempo y examínate, luego responde lo siguiente:
1.- ¿Estás dando fruto?
2.- ¿Qué clase de frutos estas produciendo?
 
Si es el fruto del Espíritu vas por buen camino, mantente conectada con la vid verdadera y seguirás dando fruto en abundancia.
 
Si esta reflexión fue de bendición para ti, comenta y comparte lo que aprendiste, que Dios te bendiga.
 el fruto, señal de creciemiento

Cuidar nuestro cuerpo es un deber cristiano

Querida Nueva Mujer, te compartimos el tema a tratar esta semana en los grupos de nuestra Red de Hogares. ¡Que este tema sea de bendición para ti!
Muchas personas cuidan con mucha atención algunas cosas, podemos mencionar el valor o aprecio que le damos a algo, o el fin con que fue diseñado algún objeto, esto mismo se aplica a nosotras como personas, nuestro cuerpo puede ser cuidado o descuidado de acuerdo al valor que le demos.
Génesis 2:7 “Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y soplo en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente.” (NVI)
DIOS QUIERE QUE CUIDE MI CUERPO: 1 Corintios 3:16 “¿no saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?” (NVI)
(Vives para comer o comes para vivir). Cuidar el cuerpo no significa solamente comer bien o abundante, debemos considerar también incluir una dieta alimenticia y de ejercicios físicos, higiene personal, descanso y una buena nutrición. Una nutrición saludable nos ayuda a evitar enfermedades como la obesidad, desnutrición, depresión, enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, etc.
El exceso de peso es una de las principales razones que permite desarrollar varias de las enfermedades en mención; algunas de éstas enfermedades son silenciosas, y las personas no se dan cuenta de que la padecen, hasta ya muy tarde y les ha causado mucho daño.
El estar con bajo peso tampoco es garantía de buena salud, es necesario que nos informemos y mantengamos un balance en lo que comemos y en lo que hacemos.
Debemos practicar el método preventivo en lugar del curativo. Como mujeres debemos mostrar el amor por nosotras mismas y nuestra familia, practicando cuidados y exámenes preventivos. Es vital buscar la ayuda profesional médica cuando aparecen los primeros síntomas de un funcionamiento anormal en nuestro cuerpo.
CONCLUSIÓN:
El no estar físicamente saludables, muestra que no estamos siendo buenos mayordomos del cuerpo que Dios nos dio, no debemos oilvidar que Dios lo creó. Cuidar nuestro cuerpo es un deber cristiano.
Vemos en Proverbios 17:22: “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos” (NVI); a veces cuando nos sentimos mal, nos deprimimos, pero tenemos que sobre ponernos, poner de nuestra parte y reír, disfrutemos el sol, ejercitémonos, aprendamos a relajarnos, a divertirnos y disfrutar lo que Dios nos da.
cuidar nuestro cuerpo

Próximos desayunos de Nueva Mujer PRO

Ministerio Nueva Mujer y Nueva Mujer PRO te invitan a sus próximos desayunos del mes de agosto 2,016, el tema a impartirse es «Cero Estrés».

 

Nuestra Visión en N.M. PROLOGO - Nueva Mujer PRO

Alcanzar a la mujer (adultas o jóvenes) PROfesional, PROductiva,  que no asiste a un grupo de nueva mujer, para su desarrollo integral bajo los principios y valores de la Palabra de Dios con el fin de descubrir y reafirmar su propósito personal e impactar su entorno.

Nueva Misión 

Impulsar el crecimiento integral de la mujer para que viva una vida plena. Por medio de desayunos bimensuales o trimestrales en diferentes restaurantes de la ciudad capital, divididos en 3 sedes: Zona 9, San Cristóbal y El Naranjo.

Te compartimos la información de la Sede San Cristóbal y El Naranjo. 

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El dueño de mi boca

¿Cambiarías de manera de vivir si supieras que cada palabra y pensamiento tuyo Dios lo examina primero?   Esta es la realidad de que Dios nos conoce como somos y nada podemos ocultarle, pero muchas veces pensamos que lo que decimos y pensamos únicamente lo sabemos nosotras.

Veamos algunos puntos importantes que nos ayudarán en nuestra vida, para que Dios sea el dueño de todo lo que hablamos y pensamos.

1. DOMINIO PROPIO: Proverbios 13:3

Un día alguien dijo “tú no estás graduada de dominio propio si no dominas lo que dices”, si soy dueña de mis labios puedo decir lo que me plazca sin importar a quien vaya a lastimar, pero si le pertenecen al Señor, mi vocabulario reflejará Sus palabras, las cuales el salmista describe como “limpias, como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces”.

En 2a. Timoteo 1:7: “Porque Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, amor y de DOMINIO PROPIO».

2. LA LENGUA: Santiago 3:2,5,6

Santiago compara el daño que puede causar la lengua con una llama de fuego, la lengua sin control puede causar un terrible daño, el diablo usa la lengua para dividir a las personas y provocar enfrentamientos.

Algunas palabras expresadas con enojo o dichas por compromiso, pueden destruir en cuestión de segundos una relación que tardó años en establecerse, dejando no uno, sino varios corazones lastimados.

3. HABLA SABIAMENTE: Santiago 3:2

Es importante tanto lo que dices como lo que no dices, la manera apropiada de hablar no es decir solamente las palabras correctas en el momento correcto, sino que también incluye controlar los deseos de querer decir lo que no debes, eso es sabiduría.
En Proverbios 31:26 nos habla de la sabiduría como una de las cualidades de la mujer virtuosa, que también nosotras debemos tener, ¿cómo es tu trato a tu esposo, a tus hijos, vecinos y amigos?, y lo más importante, ¿cómo le hablas a Dios?, porque una mujer que pasa tiempo con Dios es transformada de adentro hacia fuera.

A menudo nuestro lenguaje puede ser contradictorio, a veces es correcto y agrada a Dios, pero en otras ocasiones también puede ser violento y destructivo, no agradando a Dios.

Como conclusión podemos decir que: El ser guiados por el Espíritu Santo involucra el deseo de oír y obedecer Su voluntad, orar, conocer Su Palabra, relacionarnos con otras mujeres cristianas, nos ayudarán a ir cambiando los malos hábitos que tengamos en cuanto al uso de cada uno de los miembros de nuestro cuerpo.

La Biblia dice: “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío”.

Ocupémonos en aprender Su Palabra y nosotras mismas nos sorprenderemos de los cambios que Él hará en nuestra vida.

de mi boca