«VÍSTANSE CON LA BELLEZA INTERIOR…»

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Nuestra sociedad ha aprendido a valorar más lo externo, esa belleza exterior, un buen cuerpo, una buena figura, un bello rostro, una forma de vestir, de peinarse, el uso de accesorios externos para llamar la atención. Es cierto que la belleza si es natural llama la atención, nadie podría decir lo contrario, pero si aprendemos a valorar lo interior cada día aprenderemos a dejar el engaño de lo exterior para poder ver más hacia adentro. Es interesante notar que la belleza esta en los ojos del que mira, y surge como un componente de aquello que valoramos en demasía.
 
“En cambio, vístanse con la belleza interior, la que no se desvanece, la belleza de un espíritu tierno y sereno, que es tan precioso a los ojos de Dios.” 1 Pedro 3:4-5
Nueva Traducción Viviente (NTV)
 
Pedro nos conduce a la verdadera belleza, la que no se corrompe por el paso del tiempo, esa que procede del interior, pues no hay belleza más agradable y placentera que aquella que se vislumbra de un ser cuyo espíritu habita en la paz y la apacibilidad de Dios.
 
”Así es como lucían hermosas las santas mujeres de la antigüedad. Ellas ponían su confianza en Dios y aceptaban la autoridad de sus maridos.” 1 Pedro 3:5
 
Parece que el mundo prefiere ir tras lo superficial, tras aquello que no nos confronta, pero la palabra es verídica y poderosa para traspasar nuestros gustos y pareceres, para ir en pos de la humildad y la sumisión que cada vez parece más retrograda y anticuada.
 
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VICTORIOSAS EN CRISTO JESÚS

VICTORIOSAS EN CRISTO JESUS

     Todas las personas que practican o hacen deporte por competencia, saben que parte de su éxito no es sólo pensar en la meta, sino, también su actitud; todos juegan o compiten con una mentalidad de ganador, aun sabiendo que pueden tener un gran rival a vencer.

Nuestra vida en Cristo Jesús la podemos comparar con los grandes deportistas, ellos corren  como para ganar el premio, obtener la victoria.

Elige una buena actitud:

  • Actitud: voluntad para encarar las actividades. Es la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas, son pensamientos convertidos en acciones. (Diccionario Manual de la Lengua Española, Vox)

 Actitud Positiva: pensar en forma objetiva, sana, en lo bueno y lo agradable, es tener buenos pensamientos, es tener fe, confianza y ausencia de toda incertidumbre.

Podemos ver lo que ocurre con los atletas o jugadores de grandes equipos, salen siempre a jugar con una actitud positiva, tienen clara la idea de que son dignos merecedores del triunfo, van con una mente de ganador, aunque el rival al que se enfrenten sea difícil de vencer, no tienen miedo, no se desmotivan, todos los que compiten juegan como nunca antes, dando lo mejor de sí hasta el último minuto. Aunque para  algunos el resultado no sea el esperado, aceptar la derrota no es fácil, ellos saben que deben analizar cuáles fueron sus debilidades y errores y prepararse mejor para la próxima competencia.

De la misma manera cada una de las situaciones, problemas,  o tentaciones a las  que te enfrentas siempre te pueden enseñar algo, puedes vivir con el sentimiento de derrota, de pérdida, de desánimo o por el contrario CAMBIAS DE ACTITUD, oras, analizas (con la esperanza en Dios), qué es lo que está pasando, reconoces tus debilidades, buscas tus errores hasta que   comprendes que de la forma en que lo has intentado no funciona, así que buscas otras alternativas o formas de hacerlo con la guianza del Espíritu Santo.

 

Filipenses 3:13-14 dice: Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,  prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.  ¡Este debiera ser nuestro ánimo!

Marcos 7:21-23 NVI, “Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos…”

El campo de batalla o blanco perfecto de nuestro enemigo el diablo, es nuestra mente y dentro de ella se lleva a cabo una batalla, entre nuestra vieja y pecaminosa naturaleza y nuestra naturaleza en Cristo. Es por esa razón que debemos proteger nuestros pensamientos y si queremos ganar la batalla debemos cambiar la manera en que pensamos y pedirle al Espíritu Santo que nos ayude.

“Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él”.  Proverbios 23:7

 Mujer, no aceptes pensamientos de fracaso, de duda, o menosprecio a ti misma.  Llena tu mente de la Palabra de Dios, aprende y repite Su Palabra cuando vengan a ti pensamientos que sabes que no son correctos.

Sino que al igual que Josué y Caleb, ellos marcaron la diferencia con los otros espías, depositaron su confianza en Dios y el temor no se apoderó de ellos, en ningún momento permitieron que las dificultades acabarán con su fe, aunque veían a un rival poderoso creyeron que más poderoso era el que estaba con  ellos. Números 13:25-33.

VICTORIA:  “Hecho de vencer en una competición o una lucha”. Es sinónimo de triunfo.

La sociedad o los que están a nuestro alrededor, nos inculcan que la victoria sólo puede ser verdadera cuando tenemos el premio, la medalla o el trofeo por el cual hemos luchado.  Lee Hebreos 12:1-2.

Para vivir una Vida Victoriosa es necesario vivir en santidad e integridad, guardándonos sin mancha en un mundo tan difícil en el cual, debemos perseverar, superar la adversidad, avanzar hacia adelante con paso firme resistiendo la tentación, no perdiendo de vista nuestra meta: gozar de la vida eterna con Jesucristo Nuestro Salvador.

Como conclusión, si estas frente a una lucha tratando de vencer una tentación o tratando de salir de un problema, hazte esta pregunta, ¿dónde estoy buscando fuerzas para luchar? Si buscas en cualquier lado o con cualquier persona y no buscas en Jesucristo y Su Palabra, no vas a encontrar nunca salida a tu problema. La naturaleza del ser humano es agotar todos los recursos que están a su alcance y por último pensamos en acudir a Cristo, cuando sabemos que sólo Él puede darnos la victoria sobre cualquier tentación, pecado o problema.

Recuerda que el éxito en la vida cristiana no consiste en nunca haber caído, sino, en levantarnos de los tropiezos y seguir detrás de Aquel que nos dio ejemplo.

“¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo.”   

1 Corintios 15:57 NTV

DE LA MENTIRA A LA VERDAD

DE LA MENTIRA A LA VERDAD

Vivimos en una sociedad dónde uno de los problemas y pecados más comunes es la mentira, a tal punto que la conciencia se ha vuelto insensible y se ha ido debilitando respecto a esto. Dios nos ordena hablar con la verdad y no pecar contra Él.

Según el diccionario, Mentira es la expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se piensa o se siente. (RAE) Su esencia es el engaño.

Es la afirmación de una cosa, cuando en realidad es diferente o contraria a la verdad.
Verdad es conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa. (RAE).
 
¿Por qué mentimos? Es una actitud solamente de lo que decimos o tiene que ver con lo que somos? Usualmente mentimos para conseguir algo que queremos, y también mentimos para quedar bien con alguien.
Dios condenó este mal tan común en la sociedad desde el principio, en la Biblia leemos:
 
Levítico 19:11: “No roben. No mientan, No engañen a su prójimo”. (NVI)
Efesios 4:25a: “Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad…” (NVI)
 
Como mujeres temerosas de Dios, entendiendo que nos somos perfectas todavía, debemos ir desechando por completo de nuestra vida todo lo que tenga que ver o se relacione con la mentira, falsas apariencias, exageraciones, añadir a la verdad, la traición a una confidencia, chismes, presentación de excusas falsas, etc. etc., entendiendo que de todo esto daremos cuenta a Dios.
 
Existe una estadística alarmante sobre la conducta humana que ha podido determinar que una persona miente hasta 200 veces por día y sería muy difícil contradecir esto, tomando en cuenta nuestra realidad y los escándalos a nivel mundial, esto no es ajeno a los creyentes y discípulos. La verdad y la mentira se encuentran a disposición de las personas en el diario vivir de cada una. ¿Cómo podemos realizar los cambios necesarios en nuestra conducta como discípulos?
 
En Romanos 12:2 el apóstol Pablo nos anima a dejar de ser como éramos antes de conocerle, nos exhorta a dejar de amoldarnos al sistema de costumbres, conductas, modos de vestir, etc., que muchas veces la sociedad establece. Las prioridades del cristiano no deben estar en las cosas de este mundo, pues éstas pasan, terminan en algún momento, nuestros bienes, privilegios, juventud, amigos, dinero, etc.
 
Dios aborrece la mentira porque ÉL ES VERDAD y porque es la naturaleza del mal, (del diablo) que es padre de mentira; Juan 8:44.
 
Y Cristo fue nuestro ejemplo para siempre hablar verdad.
 
Mateo 5:37: “Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede”. Jesucristo nos ordena ser absolutamente veraces.
 
Siempre debemos hablar la verdad, el que dice la verdad es digno de confianza, y para hablar la verdad es necesario pensar la verdad y no guiarnos por prejuicios, intereses personales, ilusiones o fantasías.
 
Pasos hacia la verdad:
 
• Arrepentirnos, mencione su problema por su verdadero nombre PECADO.
Por su transgresión a la ley de Dios.
• Confiese su pecado y reciba perdón y limpieza; 1 Juan 1:9
• Rechace el pecado, ríndase a Dios, Romanos 6:12-14
• Determine obedecer a Dios y vivir basado en la verdad en todas las cosas.
• Tenga disciplina en su vida hasta desarrollar una nueva actitud basada en la honestidad y veracidad.
En conclusión, el camino “de la Mentira a la Verdad”, puede ser un proceso difícil en nuestra vida, pero muy necesario, y de alguna manera los discípulos de Jesús todavía seguimos mintiendo y dejando de hablar la verdad, esto no debería ser así, porque somos santos en Cristo; no hay mentiras grandes o pequeñas, no hay mentiras blancas o negras, todas son PECADO delante de Dios, Él nos ordena ser absolutamente veraces y desechar la mentira en todas sus formas, la mentira quiebra la confianza, obstruye la fe y ata los sueños; provoca rencor, amargura, ansiedad, celos, discusiones y alejamiento. Te impide crecer y desarrollarte en el propósito de Dios para tu vida.
 
Comprométete con Dios a hablar verdad. Anima a tu familia, amigos y personas alrededor a que hablen la verdad.

LOS LÍMITES, Y YO, SEGUNDA PARTE

LOS LIMITES Y YO2

CONTINÚA TEMA DE LA SEMANA PASADA… 
En el tema anterior estudiamos como Dios instituyó límites en toda Su creación con el propósito de protegernos a nosotras mismas y cuando alguien traspasa los límites establecidos se expone a ser dañado. Una de las relaciones más importantes en la sociedad es la relación del matrimonio. Y aquí también es importante conocer los límites que Dios estableció en Su Palabra.
 
LOS LÍMITES INADECUADOS EN LA RELACION CONYUGAL PRODUCEN PROBLEMAS:
Una de las relaciones más importantes en la sociedad es el matrimonio. Al matrimonio generalmente, se llega de manera voluntaria a ser una sola carne, por lo que es fácil confundir los límites. El propósito en la relación conyugal no es ser dos sino uno, no yo, sino nosotros y no mío sino nuestro. Las buenas relaciones conyugales requieren de trabajo, esfuerzo y buena voluntad, un matrimonio estable y saludable se construye a base de valores que lo sostienen. Los valores bíblicos producen relaciones matrimoniales adecuadas con límites apropiados.
 
 La Biblia nos enseña principios para construir límites apropiados que enriquecen la vida matrimonial:
• El amor pone límites saludables. El respeto y el amor hacia mi pareja son la base de límites saludables.
• Los valores bíblicos producen límites adecuados. Dios nos ha dado un manual que protege nuestra vida.
• La honestidad. El valor de la honestidad fortalece las relaciones y los límites.
• La compasión y el perdón, ya que como seres imperfectos vamos a cometer errores. Colosenses 3: 13-14.
• La Santidad. Tener un corazón santo permite límites adecuados para relaciones saludables.
• Buscar ayuda y consejo para resolver problemas y afirmar la relación. Proverbios 11:14.
 
LOS LÍMITES Y MIS AMISTADES:
Muchas personas prefieren no tener amistades porque han sido heridas, piensan que no se puede confiar en nadie y es mejor estar sola. Una persona sin buenas amistades no disfruta del compañerismo, apoyo ni ayuda que necesita toda persona. Proverbios 17:17. También es importante saber poner límites en nuestras relaciones de amistad.
 
Existen amistades que controlan: Algunas relaciones de amistad se caracterizan porque existe una persona que controla y la otra que es complaciente. Esta condición daña la relación pues la persona complaciente se siente intimidada. Se debe confrontar a la amiga y poner en práctica Mateo 18:15-17.
 
• Muchas amistades se basan en el abuso: Estas amistades manipulan y creen que sus amigas están para servirla todo el tiempo, esta persona tiene problema de límites, porque no piensa en las actividades o necesidades de la otra persona. El resultado de esa amistad es un sentimiento de frustración, victimización y resentimiento. Esta clase de amistad se debe confrontar, considerar y poner límites. Proverbios 27:5
 
En la Biblia se encuentra un buen ejemplo de amistad verdadera entre David y Jonatán.
 
 SOY RESPONSABLE DEL DOMINIO PROPIO DE MÍ SER:
 
Tener dominio sobre nuestra vida interior es clave para tener una vida saludable.
Nuestras emociones y sentimientos es posesión valiosa que debemos cuidar y también dominar. Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”
El poner límite a nuestro corazón guarda nuestra vida. Las emociones y sentimientos enriquecen la vida. ¿Te puedes imaginar al ser humano sin sentimientos ni emociones? Nos fueron dados para que pudiéramos gozar de la vida; sin embargo, tenemos sentimientos positivos y negativos. Recuerda que el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, bondad, etc. Pero las obras de la carne son celos, ira, contiendas, envidias, etc.
 
Muchas veces creemos que los sentimientos no deben expresarse sino reprimirse y de esa manera controlarlos, sin embargo, cuando los reprimimos, los estamos escondiendo y pretendiendo que no existen, y así nos mentimos a nosotras mismas. Tener control de nuestros sentimientos significa reconocer que los sentimientos, aunque sean desagradables o negativos, podemos controlarlos y tratar con ellos, sometiéndolos a la obediencia a Dios. De esa manera estamos siendo sinceras con nosotras mismas, y “poniendo límites” a nuestra alma. Proverbios 25:28 “Como ciudad derribada y sin muro Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”.
La Palabra de Dios nos enseña que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, y debemos ponerle límites. 1 Corintios 6:19-20. Los problemas más comunes de límites del cuerpo puede ser el sexo desordenado, desórdenes en la alimentación, la lengua sin control, la falta de descanso etc. Gálatas 5:19-21; Cuando no nos ajustamos a los límites en cuanto a nuestro cuerpo, esto nos causa grandes problemas en todas las áreas de nuestra vida.
En conclusión, es necesario permanecer en los límites establecidos por Dios en Su Palabra. Además basadas en esos límites, también nosotras debemos poner límites claros en todas nuestras relaciones y así poder tener vidas saludables. A veces no es agradable hacerlo, pues implica morir a nuestros deseos o sentimientos, pero necesario para poder vivir en paz y armonía con nosotras y las personas que nos rodean.
 
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LOS LÍMITES, Y YO

LOS LIMITES Y YO

 

La palabra límite puede causarnos diferentes reacciones cuando la escuchamos. Podemos sentirnos inseguras, culpables, con miedo, esclavizadas y con limitaciones; o por el contrario podemos sentirnos seguras y libres. ¿Qué sentimiento te ha causado al escuchar o leer la palabra límite?

 
¿QUÉ ES UN LÍMITE?:  Según el diccionario un límite es “término, confín, lindero entre dos entidades políticas o administrativas; línea, punto o momento que señala la separación entre dos cosas materiales o inmateriales.” Los límites nos ayudan a mantener un orden y guía en nuestra vida, es decir, requiere de nosotras responsabilidad y respeto.
 
Existen diversas clases de límites. Los «límites visibles» nos ayudan a saber hasta dónde podemos llegar o qué debemos hacer, ejemplo las señales, los muros, dónde empieza una propiedad y dónde termina, en Génesis 2:8, Dios estableció los linderos físicos del huerto, estaba delimitado el lugar donde Adán se movilizaría y le hizo responsable de su cuidado. Los «límites invisibles» espirituales, emocionales y morales son más difíciles de distinguir sin embargo, son tan reales e importantes como los físicos. Esta clase de límites define tu carácter, emociones y la cuida. Proverbios 4:23 dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón: Porque de él mana la vida”.
 
LOS LÍMITES Y MI RELACIÓN CON DIOS: La Biblia nos enseña que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, un ser con la capacidad de conectase y comunicarse con sus semejantes y con Dios.
Mi relación con Dios me ayuda a entender Sus límites, muchas veces es difícil aceptar Sus límites respecto a la libertad que Dios nos da, porque queremos que Él haga lo que deseamos.
Respetar la libertad que Dios nos ha dado implica que aunque no nos agrade, nos duela o nos enoje, aceptaremos Su voluntad y lo que Él decida para nuestra vida.
 
Dios respeta nuestros límites. En su relación con la humanidad, Dios se da a conocer y muestra Su carácter y Su amor, respetando, el libre albedrío con el cual Él creó al hombre y a la mujer. Él nos ha dejado un espacio para que actuemos con libertad y tomemos nuestras propias decisiones.
Podemos ver el ejemplo de esto desde Adán y Eva; Dios establece los límites y permite que el hombre y la mujer escojan según su deseo, pero no sin antes advertir y exponerles las consecuencias Génesis 2:16-17. En Deuteronomio 30:15-16 dice: “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal”, las alternativas fueron comunicadas.
¿Cuáles fueron las consecuencias por haber quebrantado el límite de Dios? perdieron su relación con Dios, y todo lo bueno que esta relación implicaba.
Dios espera que respetemos Sus límites.
Respetar la libertad de Dios significa que aunque no nos agrade, nos duela o nos enoje, aceptaremos que Él tome Sus decisiones, aceptando Su voluntad. Debemos entender que Él es Dios y Señor, por lo tanto no lo podemos manipular ni obligarlo a que haga lo que deseamos, Jesús nos da el ejemplo de respetar los límites de Dios Mateo 26:39, 42 y 44.
 
LOS LÍMITES Y MI FAMILIA: Las relaciones familiares también demandan límites. Así como Dios establece el límite en la nueva pareja que debe dejar a padre y madre, Génesis 2:24, de la misma manera se aplica a las relaciones con los hermanos, tíos, primos, sobrinos, cuñados, etc.
 
LA SOLUCIÓN A LOS PROBLEMAS DE LÍMITES PROMUEVE RELACIONES SALUDABLES: De nuestros padres heredamos los patrones de relaciones, sean adecuados o no. Si necesitas desarrollar límites adecuados algunos pasos que pueden ayudarte son:
 
1. Reconoce como persona adulta que la relación en tu familia ha cambiado, tienes un manual, la Palabra de Dios que te enseña nuevas maneras de relacionarte.
2. Identifica qué límites están afectado tu relación con tus padres o hermanos.
3. Haz una lista de las cosas que te puedan ayudar a mejorar tus límites.
4. Necesitas alejarte de quiénes no respetan tus límites para evitar ser lastimada.
5. Aprende a responder, no reacciones solamente.
 
NO TE PIERDAS LA PRÓXIMA SEMANA, CONTINUAREMOS CON LA SEGUNDA PARTE DE NUESTRA REFLEXIÓN…