OBEDIENCIA A DIOS

Dios da a conocer Su voluntad mediante Su voz o Su Palabra escrita, y frente a esto no se puede permanecer neutral: O se es obediente a ella, prestando atención y obedeciéndola, o se le desobedece, menospreciando su Palabra y rebelándose contra Su voluntad.

Un claro ejemplo de menosprecio a la Palabra de Dios y de desobediencia y rebeldía lo vemos en Hebreros 3:12-19, donde se está hablando de los israelitas que salieron de Egipto guiados por Moisés. Los israelitas una y otra vez se rebelaron contra las órdenes que recibían de parte de Dios.

¿Cuál fue el resultado de su desobediencia y rebeldía? Que no pudieron entrar a la tierra prometida.

JESÚS, EJEMPLO DE OBEDIENCIA

Jesucristo fue verdadero Dios y también fue verdadero hombre y la obediencia de Jesús fue absolutamente total.

Jesús nos dejó ejemplo de cuánto y hasta donde debemos obedecer a Dios:

“…y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Filipenses 2:8

Por el sacrificio de Cristo, hoy tenemos la oportunidad para aprender a ser obedientes a Dios y apartarnos de nuestra vida de desobediencia. Su Santo Espíritu nos llena de fuerza para obedecer al Señor.

“Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;” Hebreos 5:8-9

“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 6El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” 1ª. Juan 2:3-6

Para finalizar, la mejor forma en que podemos mostrar que conocemos a Dios es obedeciendo Su Palabra, porque esta obediencia demuestra:

• Un amor genuino a Dios

• Una verdadera relación con Él

• Nuestra lealtad hacia Él

¡Feliz semana, Nueva Mujer! 💜🤗

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BENEVOLENCIA

Una persona Benévola es aquella que tiene buena voluntad y afecto hacia sus semejantes y que por su manera de ser y por su carácter es agradable a los demás.

La Benevolencia es equivalente a ser misericordioso, compasivo, que a la vez que se siente inclinado hacia las personas, también se pone en acción para ayudarlas y siempre encuentra la forma de expresar su naturaleza misericordiosa.

¿En qué consiste la benevolencia? Es una virtud que consiste en amar al prójimo como a nosotros mismos. Veamos qué nos dice la Palabra de Dios:

– Colosenses 3:12-13 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”

– Romanos 12:17 “No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.”

Al leer estos versículos nos damos cuenta que la benevolencia es una forma de actuar solidariamente con el sufrimiento ajeno y que definitivamente está opuesta a la envidia, a la crítica y a la enemistad.

Una persona benévola se preocupa por los necesitados y aún por sus enemigos.

Se extiende a los minusválidos, a los indefensos y a los pobres, porque entiende que son personas a quienes Dios ama. Lee Proverbios 21:13, Proverbios 25: 21, Proverbios 19:17.

La benevolencia no es opcional para los cristianos, sino debe ser la forma de expresar nuestro amor y obediencia hacia El Señor a quien servimos.

Para terminar esta reflexión, puede ser que a tu mente venga este pensamiento: “¿cómo puedo ayudar a otros, si en este momento la más necesitada soy yo?”

Pero si arrancamos este pensamiento de nuestra mente podremos entender que Dios a diario nos provee de recursos tanto materiales como espirituales para satisfacer las necesidades que otras personas tienen ya sea en lo material, emocional y espiritual.

Si somos capaces de olvidarnos de nosotras mismas para ver qué necesidad hay a nuestro alrededor, encontraremos personas que tienen necesidades mucho más grandes que las nuestras y podremos ser usadas por Dios para bendecirlas amándolas y ayudándolas.

¡Feliz inicio de semana! 💜🤗

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FUEGO EN EL CORAZÓN

Trae a tu mente la imagen de una fogata encendida. En época de frío, ¡qué bien se siente estar abrigado! o en todo caso, cerca de una fogata o una chimenea, nadie desea que ese fuego se apague, nadie quiere pasar frío.

Uno de los graves problemas dentro y fuera del cristianismo es la falta de perseverancia. Jesús en el capítulo 15 del Evangelio de San Juan menciona mas de 10 veces la palabra permanecer, señalando con eso su importancia.

Jeremías estaba a punto de dejar el ministerio, cuando reconoció que había “un fuego en el corazón, metido en sus huesos” (Jeremías 20:9) ese fuego no le permitió desobedecer a Dios.

Nosotras tenemos que mantener avivado ese fuego que siempre nos moverá a vivir para Dios, a permanecer en Él.

¿Cómo podemos avivar el fuego?

Leños para avivar el fuego:

– La oración

– Escudriñar la Palabra de Dios

– Los talentos y habilidades para servir a los demás

– El corazón rendido

– TODA nuestra vida consagrada a Dios

Para finalizar, el fuego metido en el corazón mantendrá nuestra vida en un constante cambio. Cumpliéndose así lo que Salomón dijo: “La senda de los justos se asemeja a los primeros albores de la aurora:

su esplendor va en aumento hasta que el día alcanza su plenitud.” Proverbios 4:18 NVI

Oremos a Dios y pidamos que el fuego en nuestro corazón no se apague y que el anhelo constante de Su presencia no se termine.

Que tengas una semana llena de las bendiciones de Dios. 💜🤗

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SACÚDETE Y SUBE


Por: Silvia de Soberanis

Todos los días enfrentamos diferentes situaciones, algunas fáciles, otras difíciles, y por nuestra confianza y fortaleza en Dios puede surgir una buena actitud de la cual dependerá el resultado. Podemos dar lugar al pánico, a la amargura, a nuestras lamentaciones, al enojo, a la ira, al resentimiento, etc., o podemos enfrentar la situación con fe, con esperanza, confianza, gratitud, etc., creyendo que nuestro Dios es soberano y sigue teniendo el control y un plan para nuestra vida.

Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes -afirma el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. NVI

Las dificultades, adversidades y/o problemas que pueden ocurrir en nuestra vida, pueden enterrarnos, ocultarnos, o darnos la capacidad para confiar en el propósito de Dios entendiendo que en todo proceso nuestro carácter es moldeado, y que el deseo de Dios es que nos parezcamos a Su Hijo Jesucristo.
En la Biblia leemos:
“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”. Romanos 5:3-5

Es evidente que las que seguimos a Jesús pasamos por diferentes tribulaciones, en donde nuestra fe se ve manifiesta. Y solo Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, (leyendo Su Palabra, orando, congregándome, pidiendo consejo a personas sabias), podremos resistir y perseverar para que Él sea glorificado.

¿QUÉ HAREMOS?

Ante las diferentes situaciones difíciles que enfrentemos, entendiendo que, “…a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”, Romanos 8:28.

¿Seremos capaces de perdonar, de promover el respeto, la paz, de hablar únicamente la verdad, evitando el chisme o malos entendidos?
Ante las adversidades seremos obedientes, seremos capaces de creerle a Dios, cuando en Su Palabra dice:
“Jehová es mi pastor nada me faltará. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”. Salmo 23:1,4

Nosotras individualmente debemos mantenernos en íntima relación con nuestro Padre, para crecer en sabiduría y manifestar el fruto del Espíritu Santo en nuestra vida, obteniendo la capacidad de salir adelante en todo lo que atravesamos, sabiendo que Él nos sostiene y fortalece.

Creyendo en Dios y lo que dice Su Palabra, nosotras tenemos la capacidad de resistir y salir triunfantes de las cosas difíciles que pasamos, pues tenemos a nuestro favor la presencia del Espíritu Santo que si se lo pedimos nos guía y nos fortalece en toda circunstancia.

¡Dios te bendiga! 🤗💜

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