¡FRÁGIL! MENÉJESE CON CUIDADO

¡FRÁGIL! MANÉJESE CON CUIDADO

Por: Wendy Solares de Contreras

Existen compañías muy reconocidas de Transportes y Encomiendas, que se encargan de transportar a cualquier parte del mundo, documentos, obras de arte, joyas, medicinas, etc., los clientes ponen toda su confianza en la empresa, esperando que lleguen a su destino final.

Muchos de los bienes que se envían, reciben una etiqueta o sello visible para que todos los involucrados en el traslado, tengan cuidado al manejarlo, en ella estará la frase que indica: ¡FRÁGIL! ¡MANÉJESE CON CUIDADO!

En la Biblia leemos: “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. Génesis 2:7

Después de haber moldeado su obra de arte, Dios le dio vida. La vida la hemos recibido como un REGALO de parte de Dios nuestro Creador, con el propósito de llevar gloria a Su Nombre y tener una relación con cada una de nosotras.

Asimismo, con la vida nos ha dado otros dones como, la inteligencia, para que también podamos usar nuestro libre albedrío y elegir entre lo bueno y lo malo, conocerlo y amarlo.

Dios otorga la vida a toda la humanidad y conoce a cada uno por nombre, niños y niñas, hombres y mujeres, ricos y pobres, malos y buenos, todos tenemos el mismo tiempo en horas más NO en años, sabemos cuándo nacimos, pero no sabemos cuándo moriremos.

En estos tiempos en donde hemos visto muy de cerca el vacío que deja la ausencia de seres amados, necesitamos recapacitar y aprender a valorar la vida propia y de nuestro prójimo.

La vida del ser humano es transitoria, y todas somos vulnerables, somos frágiles y a veces olvidamos reconocer que debemos aprender a vivir, valorar el tiempo, recordando que no nos quedaremos en este mundo, pero mientras estemos aquí debemos aprovechar al máximo el tiempo para hacer tesoros en el cielo y esforzarnos por dejar aquí en la tierra un legado de fe y ejemplo para gloria de Dios.

Salmo 90:12 “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría”.

Como mujeres también debemos evaluar el uso del tiempo que tenemos, a la luz de la brevedad de la vida que nos ha sido dada.

Dios en Su inmensa misericordia, y por Su voluntad, nos permite crecer y desarrollarnos en diferentes áreas, crear vínculos o relaciones con nuestra familia, amistades, compañeros de trabajo, etc., y en ningún momento debemos considerarnos superiores a otras; nuestra vida es valiosa, no por el dinero, posesiones o logros que tengamos, sino, porque somos obra de un Creador que tiene un plan para cada una y somos de gran valor ante sus ojos. (Mateo 6:26)

Para finalizar, Dios nos dio la vida para vivirla de acuerdo con Su propósito, y Él tiene un plan; es importante que te preguntes y le preguntes, ¿cuál es el plan para ti? La Vida no se puede reemplazar ni recuperar, es frágil y debe manejarse con cuidado, si no aprovechas el tiempo de vida que Dios te ha dado, más adelante puedes lamentarlo.   

También aprende a agradecer a Dios la vida de tus seres amados, y también diles a ellos lo importante que es su vida para ti, eso les ayudará a afirmar el propósito de Dios en su vida.

Decide pronto abrir la puerta de tu corazón a Jesús para que disfrutes de la vida en esta tierra, llena de esperanza, fe y confianza plena en Sus promesas de Vida Eterna.

No dejes de compartir esta reflexión, Dios te bendiga.

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NACIÓN

NACIÓN

Por: Lic. Leonel Soberanis

Todos nosotros tenemos un lugar de nacimiento, un país, una nación a la que pertenecemos. El pueblo de Dios es una nación de seguidores de Jesucristo, llamados a ser luz y sal, anunciando Sus maravillas en el lugar de la sociedad en donde nos encontremos, y en el tiempo que Dios nos dé de vida.

Una nación es un conjunto de habitantes en un lugar que es regido por un gobierno.

En el caso del pueblo de Dios, el que gobierna es Dios.

Dios planeó hacer una nación cuando le dijo a Abram: “Y haré de ti una nación grande…” Génesis 12:2

Como ciudadanos del reino de Dios obedecemos lo que Él dice, porque le amamos. Juan 14:15

Las Escrituras nos mandan obedecer a las autoridades establecidas en la nación donde vivimos: leer Romanos 13:1; lo cual debe hacerse cuando no contradigan lo establecido por Dios en Su Palabra: Hechos 4:19 y Hechos 5:29.

El apóstol Pedro dijo que el pueblo de Dios es una nación santa: Pedro 2:9.

Aunque somos ciudadanos de la nación donde nacimos, Pablo dice que nuestra ciudadanía está en los cielos: Filipenses 3:20.

Dios dijo que esta nación sería como el polvo de la tierra o como las estrellas en los cielos: Génesis 13:16 y Génesis 15:5.

Según el libro de Salmos, las naciones no son sino hombres frágiles y mortales, que no pueden hacer nada contra los designios de Dios: Salmos 9:20.

El plan de Dios para su nación es hacerla una gran nación, bendecirla, hacerla famosa y que sea de bendición: Génesis 12:2.

Todos aquellos que formamos parte del pueblo de Dios, porque reconocemos Su autoridad, debemos esforzarnos para conocerlo cada día más, pues Él es el ÚNICO Dios verdadero: Juan 17:3.

Asimismo, estamos llamados a anunciar a toda persona Sus obras maravillosas y sus virtudes: 1ª Pedro 2:9.

Su plan también es que demos testimonio de Su amor, Sus dichos y Su poder, siendo sus testigos: Hechos 1:8.

CADA CREYENTE REPRESENTA LA NACIÓN DE DIOS, ENTONCES, ¿CÓMO DEBO PREPARARME PARA LAS DIFERENTES SITUACIONES QUE SE PRESENTAN?

  • Conocer Su Palabra: Juan 5:39
  • Pedirle al Espíritu Santo que me guíe: Juan 16:13
  • Pedirle a Dios sabiduría: Santiago 1:5
  • Pedirle a Dios entendimiento y discernimiento: Salmo 119:27
  • Acercarme a Dios en lectura de Su Palabra, meditación, oración, alabanza y adoración: Santiago 4:8.

Para terminar, somos un pueblo elegido por Dios y estamos al servicio del Rey como una nación santa; por ser un pueblo que pertenece a Dios, Él nos eligió para anunciar sus obras y sus maravillas. En nuestra nación pueden existir muchos problemas que no pueden resolverse con el esfuerzo de una sola persona, sin embargo, podemos unirnos y poco a poco lograr cambios positivos. Debemos orar por nuestros gobernantes, como nos ordena la Palabra; también ser intencionales aún en los detalles más pequeños, obedeciendo las leyes de la nación en dónde Dios nos puso.

Dios te bendiga 💜

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EL PLAN DE SALVACIÓN

EL PLAN DE SALVACIÓN

Por: Lcda. Eunice Sabaján de Calderón

Para nadie es desconocido que mucha gente está muriendo, y lo más doloroso es que algunas personas mueren sin la esperanza de la vida eterna que Dios nos ofrece a través de su Hijo Jesucristo.  

En algún momento de nuestra vida, alguien se tomó el trabajo de mostrarnos el camino para restablecer la relación con nuestro Creador por medio de Jesús, y poder ser llenas del Espíritu Santo, y ahora es nuestra responsabilidad dar a conocer, presentar, el mensaje de salvación, para las que todavía no lo conocen. Hoy queremos proporcionarte algunas ideas para poder hacerlo.

¿Recuerdas a la persona que te guio a los pies de Cristo? Sea bendita por presentarte el mejor regalo que alguna vez pudiste haber recibido.

QUIERO PRESENTAR EL PLAN DE SALVACIÓN, PERO NO SÉ CÓMO

  • Es importante tener en mente que nuestro compromiso, es presentar el evangelio de la mejor manera posible; en oración debemos pedir la guía del Espíritu Santo para conocer el momento correcto, cuándo y a quién, quiere que le testifiquemos.
  • Debemos interesarnos genuinamente en la vida de las personas a las cuales les vamos a testificar.
  • No debemos forzar a que las personas reciban a Jesús, es el Espíritu Santo quién convence de pecado.
  • Podemos dar nuestro testimonio, dando siempre la Gloria a Dios por Su obra en nuestra vida.

Para presentar el Plan de Salvación, debemos recordar que existe un problema, y es la separación entre Dios y el ser humano debido al pecado, Romanos 3:23 dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”, y a pesar de eso Dios mostró Su amor por la humanidad enviando a Cristo a morir por cada una de nosotras.  

Romanos 5:8 expresa: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

La santidad de Dios marca el carácter abominable del pecado. La santidad de Dios puede explicarse a través de comprender que Él es perfecto.

Es vital darnos cuenta de que cada persona, justifica su conciencia, a través de una buena intención, diciendo: “no he hecho nada malo”, “otros hacen cosas peores”; en esto el profeta Jeremías nos advierte: Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremías 17:9

A todos no es difícil, reconocer que pecamos, nos resulta vergonzoso confesarlo, sin embargo, al compartir el mensaje de esperanza y libertad, nosotras no somos jueces, así que no pretendamos que se nos hagan confesiones de lo que la persona ha pasado o ha hecho.

Cuando la persona a la que le estamos compartiendo el Plan de Salvación, reconoce que ha pecado, podemos ayudarla dirigiéndola en una oración basada en Romanos 10:10

Para finalizar, cada vez que un pecador se arrepiente, hay una celebración en el cielo. “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.”  Lucas 15:7

Las personas tienen necesidad de salvación, Dios nos dará oportunidades para compartir Su Palabra y para que cumplamos con el mandato:Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. Mateo: 28:19 Su deseo es que nadie se pierda, sino que todos tengamos vida eterna. Juan 3:16

Dios te bendiga.

#NuevaMujer #LunesDeReflexión #Mujeres #UnaVozDeDiosParaTi #FE

MANTENIENDO LA FE, EL AMOR Y LA ESPERANZA…

MANTENENIENDO LA FE, EL AMOR Y LA ESPERANZA EN MEDIO DEL SUFRIMIENTO

Por: Jocabed Salguero

Al orar a nuestro Dios y Padre por ustedes, pensamos en el fiel trabajo que hacen, las acciones de amor que realizan y la constante esperanza que tienen a causa

de nuestro Señor Jesucristo.” 1 Tesalonicenses 1:3 (NTV)

El apóstol Pablo se tomaba el tiempo de animar, aconsejar, a las iglesias, orar por ellos y guiarlos para que su vida estuviera de acuerdo a la voluntad de Dios. Veamos a continuación un ejemplo de estas muestras de amor de parte de Pablo, y quienes lo acompañaban, Silas y Timoteo a los creyentes en Tesalónica.

Tesalónica era la ciudad principal de Macedonia en tiempos del Nuevo Testamento, por tener una sinagoga, y por ser el centro más importante, el apóstol Pablo coordinó una visita, como parte de su estrategia para poder compartir el evangelio.

En un segundo viaje misionero, Pablo en tres semanas logró la conversión de algunos judíos, muchos prosélitos (discípulos) griegos, y de “mujeres nobles no pocas”. (Hechos 17:4)

Luego, Pablo fue acusado de revolucionario (rebelde/traidor) y tuvo que abandonar la ciudad. (Hechos 17:5-10) Pero no olvidó a los cristianos. Mandó a su representante personal y dentro de muy poco tiempo les escribió dos cartas, 1 y 2 Tesalonicenses.  Pablo admira la constancia ante la persecución de los tesalonicenses y los elogia.  (Tomado del Diccionario Bíblico Ilustrado de la Biblia)

Por lo que leemos, podemos darnos cuenta que Pablo mostró interés en los cristianos que se habían convertido en Tesalónica, les advierte que no se dejen engañar por falsas doctrinas y les enseña sobre la segunda venida de Jesucristo. Él, aunque no estaba presente, siguió enseñándoles cómo mantenerse en el amor, la fe y la esperanza en que habían creído.

COMPARTIENDO NUESTRA FE CON LOS DEMÁS

Compartir nuestra fe, o las buenas nuevas de salvación, acerca de Jesús con los demás es algo muy importante, nosotras todavía en algunos países, gozamos de libertad de culto y no hemos sufrido persecución por Su causa.

Los Tesalonicenses son un ejemplo para nosotras, los que primeramente recibieron el mensaje, aun padeciendo persecución o sufrimiento, no dejaban de compartir el evangelio.

El apóstol Pablo lo escribió así en 1 Tesalonicenses 1:6: “Así que recibieron el mensaje con la alegría del Espíritu Santo, a pesar del gran sufrimiento que les trajo. De este modo nos imitaron a nosotros y también al Señor.” (NTV)

¿Qué es lo que nos impide compartir nuestra fe?

Quizá viene miedo a nuestra vida o pensamos en el qué dirán, o posiblemente que no estamos capacitadas para hablar de lo que creemos.

Pablo dice que Dios es quién les dio el valor a los tesalonicenses para hablar las buenas nuevas con valentía, también dice que el propósito de ellos era agradar a Dios y no a las personas. (1 Tes.2:1-4)

Entonces, podemos aprender de ellos que no importa nuestra edad, no importa el miedo, la vergüenza que podemos sentir; si tenemos claro nuestro propósito en Dios, Él nos dará poder a través de Su Espíritu Santo para que abramos nuestra boca y compartamos nuestra fe.

¿CUÁL ES NUESTRA ESPERANZA?

Estamos viviendo a nivel mundial tiempos muy difíciles, hoy, queremos recordarte que hay una esperanza para nuestra vida, y debemos aferrarnos a ella. Nuestra esperanza es la resurrección, la esperanza de una vida transformada.

Este era un tema que estaba trayendo cierto miedo o causando confusión en algunos Tesalonicenses, pero Pablo explica en 1 Tesalonicenses 5:9-10 “Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, 10 que murió por nosotros, para que ya sea que estemos despiertos o dormidos, vivamos junto con Él.” (NBLA)

Pablo les exhorta a mantenerse en guardia y alertas para el día en que esto suceda. “Pero los que vivimos en la luz estemos lúcidos, protegidos por la armadura de la fe y el amor, y usemos, por casco, la confianza de nuestra salvación.” 1 Tesalonicenses 5:8. (NTV)

Llegará el día en que Cristo vuelva o que nosotras vayamos a Él y debemos estar preparadas ante cualquier situación, debemos reconocer que el tiempo de vida en la tierra es incierto, pero tenemos un futuro y una esperanza que es estar en la presencia de Dios para siempre.

Mientras ese día llega, debemos disponernos a ser instrumentos de esa esperanza a la gente a nuestro alrededor, y que todavía no lo conoce o no tiene una relación personal con Él. En nuestro entorno hay personas que están sufriendo, y debemos comprender nosotras y ayudarles a ver que cada vez que pasamos por esos momentos difíciles, Dios está obrando en nuestra vida en medio de esos sufrimientos.

Otro punto importante es el AMOR, los Tesalonicenses ya mostraban ese amor y lo compartían con los demás creyentes. Ahora piensa, ¿tú también estas demostrando amor hacia los demás? ¿muestras amor hacia ti misma?

Para finalizar, Esta carta a los Tesalonicenses nos enseña que la fe, el amor y la esperanza son una razón suficiente para poder vivir de manera que le agrade a Dios, no hay nada más que agrade el corazón de Dios, que ver a sus hijos apartados del pecado y viviendo para Él. Es un reto muy grande, debemos ser conscientes y auto evaluar la forma en que estamos viviendo.

Debemos vivir relaciones saludables, servir con amor a los demás, vivir por fe y compartirla con los demás, debemos honrar a nuestras autoridades, ser agradecidos en todo tiempo, vivir en paz, trabajar con excelencia, vivir con gozo y alegría a pesar de las circunstancias, nunca dejando de orar y leer la Palabra de Dios. 

Nadie dijo que la vida era fácil, pero tenemos una esperanza y es que en medio de las dificultades tenemos al Espíritu Santo quién nos sustenta, consuela y nos ayuda a sobreponernos ante toda adversidad y también nos recuerda que esperamos el cumplimiento de la promesa que Cristo regresará. 

“Y que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Fiel es Aquel que los llama, el cual también lo hará.” 

1 Tesalonicenses 5:23-24. (NBLA)

Dios te bendiga.

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EL MATRIMONIO

Por: Liz de Girón

La mayoría de nosotras en alguna oportunidad hemos leído cuentos o visto películas de Walt Disney, donde se narra todo lo que atraviesa una pareja enamorada para casarse, casi siempre al final de la película se lee la frase: “y fueron felices para siempre”. Pero, ¿realmente es así en la vida real?

El matrimonio es la primera institución establecida por Dios. Nace en el corazón de Él.  Génesis 2:24 NTV dice: “Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo.”  Este verso también lo trae a memoria Jesús en Mateo 19:5 y el apóstol Pablo lo recuerda en Efesios 5:31

El matrimonio es la institución por la cual, un hombre y una mujer, se unen en la relación legal de esposo y esposa, con la intención de vivir y permanecer juntos toda la vida, procrear, alimentar y educar a sus hijos y ayudarse entre sí.

El propósito de Dios es que el matrimonio sea una relación para toda la vida. Para que el matrimonio tenga éxito se requiere de un genuino y constante interés por el bienestar del otro y, especialmente, que no exista egoísmo.

Es muy importante reconocer que para que la relación matrimonial funcione de acuerdo con el plan de Dios, cada uno de los cónyuges debe mantener una relación íntima con Él, pues a medida que cada uno se somete a Dios, Él les da la gracia que enriquece y fortalece el matrimonio.

Entonces, debemos mantener una relación diaria con nuestro Dios, la cual podemos ejemplificar usando la cruz, nuestra relación con Dios debe ser primero vertical, recibiendo y aprendiendo de Él, para que luego podamos relacionarnos correctamente con nuestro cónyuge.  

Esto implica y demanda inversión de tiempo, amor, trabajo y a veces sacrificio, pues ambos están llamados a velar por el bienestar del otro, antes que por el bienestar propio.

Dios anhela que el esposo y la esposa tengan juntos una vida satisfactoria en la tierra.  Debemos aprender a trabajar unidos en nuestro matrimonio y seremos más fuertes con Dios. 

Se dice que en la unión está la fuerza, y esto es muy cierto en el matrimonio. No sólo se apoyarán y animarán el uno al otro en los momentos difíciles, sino que buscarán la dirección de Dios para ser perseverantes en el compromiso que implica el matrimonio. 

Eclesiastés 4:12 NTV “Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se ponen de espalda con espalda y vencen; mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente.”

Con la dirección y ayuda de Dios, podemos descubrir lo maravilloso y bello que es “un hombre y una mujer, que se convierten en una sola persona” (Génesis 2:24)

¡Dios te bendiga!

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